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martes, 11 de junio de 2019

Icono de san Bernabé

San Bernabé, 1921. Icono anónimo
Óleo sobre tabla
Museo de los Iconos. Salamina. Chipre

Celebramos la memoria de san Bernabé, un personaje del cual encontramos abundantes noticias en los Hechos de los Apóstoles, a causa del relevante papel que jugó en el primitiva Iglesia. Vinculado desde Antioquía con Pablo, compartieron su primer viaje apostólico. Bernabé era oriundo de Chipre, isla a la que volvió y donde predicó el Evangelio hasta la muerte.

Contemplamos a este predicador, precisamente, en un icono bizantino de origen chipriota. Aparece sentado en un trono, con los atributos típicos de un obispo ortodoxo. Con una mano sostiene el libro de los Evangelios, y con la derecha bendice.

jueves, 4 de mayo de 2017

Icono ruso. Bautizo del eunuco por Felipe

Bautizo del eunuco por Felipe. 1751-1800. Anónimo
Témpera sobre tabla. Medidas: 39cm x 36cm.
Museo de Iconos de Recklinghausen. Alemania.

La Liturgia del Jueves Tercero de Pascua nos propone en la primera lectura de la eucaristía el episodio del encuentro de Felipe con el eunuco, ministro de la reina Candaces de Etiopía. Este devoto judío volvía de Jerusalén y leía en su carroza el libro del profeta Isaías. Se encuentra con Felipe, y le pregunta por el sentido de esta profecía: Como cordero llevado al matadero, como oveja ante el esquilador, enmudecía y no abría la boca. Sin defensa, sin justicia se lo llevaron, ¿quién meditó en su destino? Lo arrancaron de los vivos. Felipe toma como base este texto para anunciarle su cumplimiento en Jesús. Tras el anuncio de la buena noticia de Jesús, el eunuco le pide el bautizo.

No se trata de un tema frecuente en la iconografía cristiana. El año pasado contemplamos un lienzo de Lambert Sustris. Este año hemos encontrado un icono anónimo, conservado en el Museo de los Iconos de Recklinghausen, en Alemania. Se trata de una obra propia del período rococó, pero con una gran calidad en cuanto al detalle. En primer plano nos presenta el bautizo en una aguas que fluyen por la izquierda, dejando espacio en el fondo, a la derecha, para la carroza en la que el apóstol le explica al eunuco el sentido de la profecía.

miércoles, 3 de agosto de 2016

El Pantocrátor ruso-bizantino


En aquel tiempo, Jesús se marchó y se retiró al país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: «Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo.»

El Señor Jesús se muestra en el Evangelio que hoy leemos en la Eucaristía como Señor y Salvador todopoderoso, que vence el poder del mal y manifiesta así su divinidad. Por eso, hemos escogido un Pantocrátor ruso para venerarlo. La tradición iconográfica del Pantocrator ocupa, por supuesto, un importante lugar en la iconografía oriental. De hecho, la misma denominación que utilizamos procede del griego.

El Pantocrátor que hoy contemplamos es un icono ruso del siglo XVII. Cristo, como emperador, está coronado con la corona imperial original rusa, que es una especie de casquete de oro rematado con una cruz.

Es curiosa la disposición de los dedos de la mano derecha. Por una parte, tres dedos están extendidos, simbolizando la Santísima Trinidad. Pero los otros dos dedos restantes están unidos en una especie de círculo, representando las dos naturalezas de la única persona de Cristo. En suma, todo un resumen de la teología cristiana formulada en los concilios ecuménicos de la antigüedad.

Según las normas tradicionales de la iconografía ortodoxa, parte del icono está cubierto de metal dorado, mientras que otra parte, especialmente el rostro, está pintada.

Al Señor, que reina vestido de majestad, sea todo el honor y la gloria, por los siglos de los siglos. Amén.

sábado, 9 de julio de 2016

Anónimo. Déesis

Pantocrator de la Deesis de Tier. 1399. Anónimo
Témpera sobre tabla. 210 cm de altura
Catedral de la Anunciación. Kremlim. Moscú.

El año de la muerte del rey Ozías, vi al Señor sentado sobre un trono alto y excelso: la orla de su manto llenaba el templo. Y vi serafines en pie junto a él, cada uno con seis alas: con dos alas se cubrían el rostro, con dos alas se cubrían el cuerpo, con dos alas se cernían. Y se gritaban uno a otro, diciendo: «¡Santo, santo, santo, el Señor de los ejércitos, la tierra está llena de su gloria!» Y temblaban los umbrales de las puertas al clamor de su voz, y el templo estaba lleno de humo. Yo dije: «¡Ay de mí, estoy perdido! Yo, hombre de labios impuros, que habito en medio de un pueblo de labios impuros, he visto con mis ojos al Rey y Señor de los ejércitos.» Y voló hacia mí uno de los serafines, con un ascua en la mano, que había cogido del altar con unas tenazas; la aplicó a mi boca y me dijo: «Mira: esto ha tocado tus labios, ha desaparecido tu culpa, está perdonado tu pecado.» Entonces escuché la voz del Señor, que decía: «¿A quién mandaré? ¿Quién irá por mí?» Contesté: «Aquí estoy, mándame.»

La primera lectura de la Eucaristía nos presenta la visión inaugural del profeta Isaías, en la que Dios se manifiesta en su majestad. Por eso, hemos escogido un icono de Cristo Pantocrátor, que nos muestra precisamente la representación de esta escena. Cristo aparece sentada en el centro de una mandorla mística, sobre un fondo rojo, vestido con una túnica blanca. Lleva en la mano el libro de la Escritura, y con la mano derecha bendice a los fieles. Este icono es venerado en una de las Catedrales del Kremlim, el recinto del gobierno eclesiástico y político de Rusia.

sábado, 2 de julio de 2016

Cristo el Esposo


El Evangelio que la liturgia del hoy nos presenta está tomado del capítulo noveno de san Mateo, y nos habla del sentido del ayuno. Mientras que otros grupos judíos ayunan, los discípulos de Jesús no ayunan, porque él es el Esposo de Israel, y mientras está con sus amigos, no ha lugar al ayuno.

En aquel tiempo, se acercaron los discípulos de Juan a Jesús, preguntándole:
-« ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?»
Jesús les dijo:
-«¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras el novio está con ellos?
Llegará un día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán.
Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto y deja un roto peor.
Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos, porque revientan los odres; se derrama el vino, y los odres se estropean; el vino nuevo se echa en odres nuevos, y así las dos cosas se conservan.»

En la liturgia e iconografía bizantina, el tema de Cristo como Esposo, de pie junto a la tumba con los atributos de su Pasión, ocupa un lugar central en las celebraciones de la Semana Santa. Este Icono se sitúa ante el iconostasio, para la veneración de los fieles, hasta el Jueves Santo. ante él, se dice la siguiente oración: 

He aquí viene el Esposa a media noche; bienaventurado el siervo que encuentre velando. Mas el que encuentre inadvertido, indigno es. Cuida alma mía de no caer en profundo sueño y ser arrojada fuera del Reino, y entregada a la muerte. Mas velad clamando: Santo, Santo, Santo, eres Tú, oh Dios. Por la intercesión de los Poderes Celestiales, ten piedad de nosotros.

En la tradición iconográfica bizantina, es importante reproducir una y otra vez el mismo motivo iconográfico. El que mostramos hoy aquí, es uno de tantos, como es venerado en la piedad cristiana oriental.

viernes, 10 de junio de 2016

Icono del profeta Elías

Elías. XIII. Anónimo
Óleo sobre lienzo. Medidas: 130 cm x 67 cm.
Monasterio de Santa Catalina del Sinaí

En aquellos días, cuando Elías llegó a Horeb, el monte de Dios, se metió en una cueva donde pasó la noche. El Señor le dijo: «Sal y ponte de pie en el monte ante el Señor. ¡El Señor va a pasar!» Vino un huracán tan violento que descuajaba los montes y hacía trizas las peñas delante del Señor; pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento, vino un terremoto; pero el Señor no estaba en el terremoto. Después del terremoto, vino un fuego; pero el Señor no estaba en el fuego. Después del fuego, se oyó una brisa tenue; al sentirla, Elías se tapó el rostro con el manto, salió afuera y se puso en pie a la entrada de la cueva. 

Elías se muestra, también como modelo de oración. Por eso, hemos escogido este icono medieval de Santa Catalina del Sinaí, que nos lo muestra con las manos alzadas en actitud orante. En la tradición monástica, la unión de soledad y silencio en el marco del desierto y de la cueva del monte Horeb, sirven de modelo para la vida de oración de los monjes.

jueves, 1 de octubre de 2015

Synaxis de los Setenta.

Synaxis de los Setenta. XX. Anónimo
Óleo sobre tabla

En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. 

Los discípulos del Evangelio son tenidos por santos por la Iglesia ortodoxa, que los celebra a todos juntos el 4 de enero. Este grupo de discípulos ha dado pie a fabulosas leyendas sobre los orígenes de algunas diócesis e iglesias catedrales. En muchas partes de Europa se hizo aparecer a su primer obispo, como integrante de este discipulado o como seguidor de algún apóstol en concreto y ordenado obispo por este (por ejemplo, San Evodio o San Fortunato). 

San Prócoro aparece como discípulo de San Juan Evangelista y es tenido como cierto por muchos. Es importante notar que el hecho de que un nombre aparezca en la Sagrada Escritura, ni implica que haya pertenecido a este grupo, ni que haya sido apóstol. En algunos de los casos (los apóstoles, por ejemplo) coincide la celebración con el calendario romano, en otros, evidentemente, no. Y, como no podía ser menos en estos asuntos, todas las listas no son iguales, aunque sí bastantes coincidentes; por ejemplo en la lista atribuida a San Doroteo de Tiro (5 de junio) se repiten Herodión, Apolo, Tíquico y Aristarco, mientras que se omiten a Timoteo, Tito, Epafras, Arequipo, Aquila y Olimpas. En el siglo IX San José el Himnógrafo (3 de abril) compuso el canon para la fiesta de la synaxis de los Setenta.

jueves, 11 de junio de 2015

Icono de san Bernabé

San Bernabé, 1921. Icono anónimo
Óleo sobre tabla
Museo de los Iconos. Salamina. Chipre

Celebramos la memoria de san Bernabé, un personaje del cual encontramos abundantes noticias en los Hechos de los Apóstoles, a causa del relevante papel que jugó en el primitiva Iglesia. Vinculado desde Antioquía con Pablo, compartieron su primer viaje apostólico. Bernabé era oriundo de Chipre, isla a la que volvió y donde predicó el Evangelio hasta la muerte.

Contemplamos a este predicador, precisamente, en un icono bizantino de origen chipriota. Aparece sentado en un trono, con los atributos típicos de un obispo ortodoxo. Con una mano sostiene el libro de los Evangelios, y con la derecha bendice.

sábado, 2 de mayo de 2015

Anónimo. Santos Teófanes, Atanasio y Cirilo

Santos Teófanes, Atanasio y Cirilo. XV. Anónimo
Témpera sobre tabla. Medidas: 15 cm x 20 cm.
Catedral de Santa Sofía de Novgorod

Recordamos hoy la santidad de san Atanasio de Alejandría, uno de los cuatro grandes doctores de la Iglesia Oriental. Nació en el ambiente cosmopolita de Alejandría, donde recibió su formación filosófica y teológica. No se sabe nada de los primeros treinta años de su vida salvo que en el año 320, con veinticuatro años, fue ordenado diácono. Este cargo le permitió acompañar a su obispo, Alejandro de Alejandría, al concilio de Nicea I en 325. Desde esa fecha se convirtió en defensor a ultranza del símbolo niceano, y enemigo acérrimo de los arrianos.

En el año 328, contando con treinta y cinco años, fue elegido Patriarca de Alejandría. En este cargo sufrió el acoso de los arrianos, cuando el emperador se dejaba influir por éstos. Así fue detenido y desterrado hasta cinco veces, especialmente a Tréveris. De su etapa de destierro entre los monjes del desierto egipcio, adquirió un gran interés por el monacato, influyendo en el acceso de los monjes al sacerdocio, y convirtiéndose en biógrafo de Antonio Abad, de quien escribió la Vida de Antonio, luego divulgada en el continente Europeo durante su destierro en Tréveris.

En la imagen, vemos un icono de tres santos orientales, procedente de la tradición rusa de Novgorod. A san Atanasio se le reconoce por su característica capucha copta.

lunes, 2 de junio de 2014

Anónimo. Déesis

Pantocrator de la Deesis de Tier. 1399. Anónimo
Témpera sobre tabla. 210 cm de altura
Catedral de la Anunciación. Kremlim. Moscú.

Deesis es un término griego que significa súplica. Se refiere a una iconografía de origen bizantino, en la que aparece Cristo en Majestad, ante el que la Virgen y San Juan interceden. Se trata de una imagen profundamente impregnada de oración: a través de María y Juan, el creyente se dirige a Cristo glorificado, es decir, accede directamente al Trono de la Majestad de Dios.

Cristo aparece sentada en el centro de una mandorla mística, sobre un fondo rojo, vestido con una túnica blanca. Lleva en la mano el libro de la Escritura, y con la mano derecha bendice a los fieles. Este icono es venerado en una de las Catedrales del Kremlim, el recinto del gobierno eclesiástico y político de Rusia.

jueves, 8 de mayo de 2014

Icono ruso. Bautizo del eunuco por Felipe

Bautizo del eunuco por Felipe. 1751-1800. Anónimo
Témpera sobre tabla. Medidas: 39cm x 36cm.
Museo de Iconos de Recklinghausen. Alemania.

La Liturgia del Jueves Tercero de Pascua nos propone en la primera lectura de la eucaristía el episodio del encuentro de Felipe con el eunuco, ministro de la reina Candaces de Etiopía. Este devoto judío volvía de Jerusalén y leía en su carroza el libro del profeta Isaías. Se encuentra con Felipe, y le pregunta por el sentido de esta profecía: Como cordero llevado al matadero, como oveja ante el esquilador, enmudecía y no abría la boca. Sin defensa, sin justicia se lo llevaron, ¿quién meditó en su destino? Lo arrancaron de los vivos. Felipe toma como base este texto para anunciarle su cumplimiento en Jesús. Tras el anuncio de la buena noticia de Jesús, el eunuco le pide el bautizo.

No se trata de un tema frecuente en la iconografía cristiana. El año pasado contemplamos un lienzo de Lambert Sustris. Este año hemos encontrado un icono anónimo, conservado en el Museo de los Iconos de Recklinghausen, en Alemania. Se trata de una obra propia del período rococó, pero con una gran calidad en cuanto al detalle. En primer plano nos presenta el bautizo en una aguas que fluyen por la izquierda, dejando espacio en el fondo, a la derecha, para la carroza en la que el apóstol le explica al eunuco el sentido de la profecía.

domingo, 18 de agosto de 2013

Icono de los santos emperadores Constantino y Elana


Hoy recordamos a santa Elena, madre del emperador Constantino. Constantino fue el emperador que terminó con las persecuciones romanas contra la Iglesia, promulgando el Edicto de Tolerancia o de Milán, el año 314. Santa Elena, convertida al Cristianismo, tuvo un papel fundamental en la excavación de los santos lugares de Jerusalén, y el hallazgo, finalmente, de la sagrada reliquia de la santa Cruz. Un fragmento de dicha reliquia fue llevado a Roma, otro a Constantinopla, y otro quedó en Jerusalén. En los tres casos, se edificaron magníficas basílicas, por orden de madre e hijo.

Con tal motivo, traemos hoy para nuestra contemplación un icono bizantino anónimo. en la iconografía oriental, es anecdótica la mano del autor, que debe en cualquier caso emplear el lenguaje iconográfico transmitido por la tradición. Es el caso que nos ocupa, y su ventaja es que, independientemente del autor, cualquier fiel que conoce dicho lenguaje es capaz de interpretarlo correctamente. Aquí, nos encontramos con el emperador Constantino y la emperatriz santa Elena, que sujetan ambos la Santa Cruz. El texto escrito en griego contiene el nombre de ambos.

martes, 9 de julio de 2013

El Pantocrátor ruso-bizantino


La tradición iconográfica del Pantocrator ocupa, por supuesto, un importante lugar en la iconografía oriental. De hecho, la misma denominación que utilizamos procede del griego.

El Pantocrátor que hoy contemplamos es un icono ruso del siglo XVII. Cristo, como emperador, está coronado con la corona imperial original rusa, que es una especie de casquete de oro rematado con una cruz.

Es curiosa la disposición de los dedos de la mano derecha. Por una parte, tres dedos están extendidos, simbolizando la Santísima Trinidad. Pero los otros dos dedos restantes están unidos en una especie de círculo, representando las dos naturalezas de la única persona de Cristo. En suma, todo un resumen de la teología cristiana formulada en los concilios ecuménicos de la antigüedad.

Según las normas tradicionales de la iconografía ortodoxa, parte del icono está cubierto de metal dorado, mientras que otra parte, especialmente el rostro, está pintada.

Al Señor, que reina vestido de majestad, sea todo el honor y la gloria, por los siglos de los siglos. Amén.

sábado, 6 de julio de 2013

Cristo el Esposo


El Evangelio que la liturgia del hoy nos presenta está tomado del capítulo noveno de san Mateo, y nos habla del sentido del ayuno. Mientras que otros grupos judíos ayunan, los discípulos de Jesús no ayunan, porque él es el Esposo de Israel, y mientras está con sus amigos, no ha lugar al ayuno.

En aquel tiempo, se acercaron los discípulos de Juan a Jesús, preguntándole:
-« ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?»
Jesús les dijo:
-«¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras el novio está con ellos?
Llegará un día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán.
Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto y deja un roto peor.
Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos, porque revientan los odres; se derrama el vino, y los odres se estropean; el vino nuevo se echa en odres nuevos, y así las dos cosas se conservan.»

En la liturgia e iconografía bizantina, el tema de Cristo como Esposo, de pie junto a la tumba con los atributos de su Pasión, ocupa un lugar central en las celebraciones de la Semana Santa. Este Icono se sitúa ante el iconostasio, para la veneración de los fieles, hasta el Jueves Santo. ante él, se dice la siguiente oración: 

He aquí viene el Esposa a media noche; bienaventurado el siervo que encuentre velando. Mas el que encuentre inadvertido, indigno es. Cuida alma mía de no caer en profundo sueño y ser arrojada fuera del Reino, y entregada a la muerte. Mas velad clamando: Santo, Santo, Santo, eres Tú, oh Dios. Por la intercesión de los Poderes Celestiales, ten piedad de nosotros.

En la tradición iconográfica bizantina, es importante reproducir una y otra vez el mismo motivo iconográfico. El que mostramos hoy aquí, es uno de tantos, como es venerado en la piedad cristiana oriental.