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viernes, 27 de marzo de 2015

Lucas Cranach. Llanto bajo la Cruz.

Llanto bajo la Cruz. 1503. Lucas Cranach el Viejo
Óleo sobre tabla. Medidas: 138 cm x 99 cm.
Pinacoteca Antigua. Munich

Oía el cuchicheo de la gente: «Pavor en torno; delatadlo, vamos a delatarlo.» Mis amigos acechaban mi traspié: «A ver si se deja seducir, y lo abatiremos, lo cogeremos y nos vengaremos de él.» Pero el Señor está conmigo, como fuerte soldado; mis enemigos tropezarán y no podrán conmigo. Se avergonzarán de su fracaso con sonrojo eterno que no se olvidará. Señor de los ejércitos, que examinas al justo y sondeas lo íntimo del corazón, que yo vea la venganza que tomas de ellos, porque a ti encomendé mi causa. Cantad al Señor, alabad al Señor, que libró la vida del pobre de manos de los impíos. 

Estas palabras pertenecen al capítulo 20 del Libro del profeta Jeremías. Las leemos en la liturgia de este último viernes de Cuaresma, el de Dolores. Nos sirven de introducción para la oración de este día ante Cristo crucificado, que por nosotros padeció y por nuestra salvación se ofreció hasta la muerte.

La imagen que contemplamos nos muestra una peculiar representación del momento de la muerte del Señor. El pintor establece un triángulo con los tres crucificados, quedando Cristo en primer plano. El paisaje es boscoso y oscuro hacia el ladrón renegado, pero sobre Cristo se describe un amplio paisaje, con un cielo azul de fondo, que tiende a oscurecerse con una tormenta que alude a la muerte del Señor. En el centro de este triángulo, María llora mirando al Hijo, y san Juan la consuela.

martes, 21 de mayo de 2013

Cristo bendiciendo a los niños


Cristo bendiciendo a los niños, c. 1535-40. Obra de Lucas Cranach el Viejo 
Óleo y temple sobre madera, 83,8 x 121,5 cm
Städel Museum, Frankfurt am Main. Alemania

El evangelio de hoy según san Marcos (9, 30-37) nos habla de una controversia y la pintura en cuestión también nace en un tiempo  en que las disputas entre Luteranos y Católicos se hacían evidentes y distantes. Sirva ésta para meditar sobre el texto evangélico buscando la humildad de nuestra disposición espiritual a la vez que nos situa la clara posición de servicio ante los hermanos. Recemos también ante el Señor, y con confianza puesta en la unión en su cuerpo místico, por la unión de las Iglesias nacidas de controvertidas posiciones.

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se marcharon de la montaña y atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos. Les decía: -«El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y, después de muerto, a los tres días resucitará. »
Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle.
Llegaron a Cafarnaún, y, una vez en casa, les preguntó: -«¿De qué discutíais por el camino?»
Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante. Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: «Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos.»
Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: «El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a mi, sino al que me ha enviado. »

La Pintura de Cranach  es una de las imágenes más populares y duraderas producidos por su taller durante la Reforma. El tema es desconocido antes que Cranach el Viejo lo pintase.

Más de veinte variantes fueron producidos por su taller. Uno de ellos, por ejemplo, se encuentra en el Metropolitan de Nueva York y es algo diferente en la composición. También a menudo, las variantes de la pintura tenía una leyenda en letras mayúsculas, con referencia a: "Dejad que los niños se acerquen a mi." Y, " De quien es como un niño es el reino de los cielos"

El tema es claramente luterano: sólo una creencia infantil virgen en Dios, como se revela en Cristo, puede preparar el camino para la humanidad pecadora para alcanzar la redención. La salvación y la gracia son gratuitos. Ellos no han sido generadas por las obras o trabajos. 

La figura de Cristo se inserta en la parte frontal de la imagen y en el plano de la cabeza, fuertemente caracterizados,  los Apóstoles que se  deben más de Durero que a Raphael por su influencia.

También son notables las figuras de las mujeres. Son mujeres comunes, energéticos, obligando en sus formas de avanzar  que Cristo toque a sus hijos.

Cranach el Viejo fue un hombre de la reforma luterana y sus obras fueron esenciales para la extensión de ésta. De una fe religiosa inicialmente católica, Cranach el Viejo pasó a apoyar fervientemente el luteranismo, promoviendo con sus retratos y grabados la fama internacional de Martín Lutero y Philip Melanchthon o también creo imágenes para la Biblia de Lutero.

El tema inventado por Cranach era popular en el norte de Europa en los siglos posteriores a éste, como puede verse por las obras de Maes y West.

Sin embargo, es de destacar que al mismo tiempo que se estaba produciendo obras didácticas y mantenia buenas relaciones con Lutero y su familia, Cranach tenía buenas relaciones profesionales mecenas católicos, el cardenal Alberto de Brandenburgo o el arzobispo de Maguncia. Él y su taller produjeron típicamente imágenes "católicos" de gran profundidad espiritual

En su tiempo siempre hubo esperanza en ambos lados que los luteranos y el resto de la Iglesia Católica sería finalmente reunir. La división no era en ese momento irrevocable. 

Pero tal vez la importancia de Cranach y su obra es una muestra que si bien el arte puede ser utilizado para resaltar las diferencias y cismas, el arte puede trascender las diferencias de teología y unir y salvar las diferencias entre las personas de diferentes posturas. Pero no es sólo una imagen material sino que es un llamado para la búsqueda y contemplación de la "imagen real".