jueves, 28 de febrero de 2013

El rico y el pobre Lázaro


El rico Epulón y el pobre Lázaro. S. XVI. Obra de Leandro Bassano
Óleo sobre lienzo, 150x202 cm
Museo del Prado, Madrid. España

El evangelio de hoy, Lc. 16, 19-31 leído junto a éste cuadro me hace repensar la cantidad de cosas que pueden atar mi cómoda vida. Cuanto regalo, cuanto bienestar, cuanta cosa superflua junto al tesoro que deberíamos considerar en la Iglesia, los pobres. Cuanta es la pobreza que me rodea, cuan grande es en el interior del hombre que le hace no ver y no entender a los profetas y ni al mismo Cristo.

San Gregorio Nacianceno dice:
Reconoce de dónde vienes a la existencia, la respiración, la inteligencia, la sabiduría y, sobre todo, el conocimiento de Dios, la esperanza del reino de la gloria del cielo y de la contemplación que, en la actualidad, todavía es imperfecta, como en un espejo y veladamente, pero que va a ser un día más y más pura, reconoce dónde viene la gracia de ser un hijo de Dios, heredero de Cristo, y para hablar con más audacia, ha sido elevado al rango de divinidad . ¿De dónde y de quién ha venido todo esto?"

Y mas adelante prosigue:
¿Quién dio el hombre todo lo que te hace superior a todos los demás seres vivir? ¿Acaso no es Dios? Bueno. Ahora, lo que te pide a cambio de todo, y por encima de todo, es tu amor. Después de tantos beneficios recibidos y tantos otros que aún esperan, ¿no nos avergüenza negarle la retribución único que pide, el amor por Él y por nuestro prójimo? Si Él que es Dios y Señor, no se avergüenza de ser llamado nuestro Padre, ¿nos atrevemos a cerrar nuestro corazón a nuestros hermanos? No, mis hermanos y amigos, no seamos mayordomos malos de los bienes que la misericordia de Dios nos ha dado, y no merezcan el reproche de Pedro: "Sean avergonzados, los que se apoderáis de lo que no es vuestro; imitad la bondad de Dios, y nadie será pobre. "¿No tenéis miedo de acumular y conservar la riqueza mientras otros sufren necesidad?

Cuantas veces vemos a nuestro prójimo pasar necesidad y pasamos de largo mientras nosotros disfrutamos de lo mas superfluo, cuantas veces endurecemos el corazón y queremos que el de nuestro Padre Dios se derrame en generosidad ante nuestra necesidad.

San Gregorio termina diciendo:
Imitar la ley suprema de Dios, que hace llover sobre justos y pecadores, y hace salir el sol por igual para todos, que ofrece a todos los animales de la tierra en los campos, fuentes, ríos y bosques, dando la amplitud as aves de los animales acuáticos y el cielo de la inmensidad de las aguas que proporciona todos los medios necesarios para su subsistencia libremente, sin restricciones, sin condiciones, sin fronteras, poner todo junto a la disposición de todos ellos, con la abundancia y generosidad, sin que no les falte nada. Así que Dios viene a sus criaturas con el fin de dar a cada propiedad lo que necesita de acuerdo a su naturaleza y dignidad, y para expresar toda la magnificencia de su bondad.

miércoles, 27 de febrero de 2013

La Pasión


La Pasión de Cristo, 2004. Director, Mel Gibson
Película de Cine

El cine es un arte que nos puede llevar a a experiencias insospechadas. Con buenos guiones, fotografía y música  el movimiento de la cámara puede hacer que el espectador entre dentro de la historia que se cuenta haciendole participar de lo que allí se narra. Tantas veces nos podemos identificar con un personaje, ensimismar por una imagen, repetir textos o cantar músicas que nos llevan  inmortalizar aquel momento.
Leyendo hoy las lecturas de Jeremías y el evangelio me ha venido a la memoria a modo de momento fotográfico estas dos imágenes de la misma obra. 
Un personaje, Cristo que dice a sus discípulos, sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.Y por otra parte el Profeta Jeremías, "Venid, maquinemos contra jeremías, porque no falta la ley del sacerdote, ni el consejo del sabio, ni el oráculo del profeta; venid, lo heriremos con su propia lengua y no haremos caso de sus oráculos."
Señor, hazme caso, oye cómo me acusan. ¿Es que se paga el bien con mal, que han cavado una fosa para mí? Acuérdate de cómo estuve en tu presencia, intercediendo en su favor, para apartar de ellos tu enojo.
Es el mismo Jesús quien pregunta a los hijos de Zebedeo, ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber? y ellos muy gallardos responde; si, lo somos. 
Son dos caras de una misma moneda, por una parte vemos a Cristo como maestro que nos enseña como debemos actuar y al que gozosamente queremos seguir escuchándole en la intimidad, y por otra parte la realidad de la áspera y concreta entrega en la pasión y la cruz. El discípulo no es menos que el Maestro.


martes, 26 de febrero de 2013

Cristo de la humildad


Cristo de la Humildad y Paciencia. 1700.  Obra anónima 
Capilla de los Marineros deTriana, Sevilla. España

¿En qué piensa Cristo?

El evangelio de hoy me sugiere mucho, viendo esta situación en el hombre que, además es  Dios, abnegado, humillado, lleno de dolor, y sufrimiento.
El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.

El profeta Isaías dice: Lavaos, purificaos, apartad de mi vista vuestras malas acciones. Cesad de obrar mal, aprended a obrar bien; buscad el derecho, enderezad al oprimido; defended al huérfano, proteged a la viuda. Entonces, venid y litigaremos - dice el Señor-. Aunque vuestros pecados sean como púrpura, blanquearán como nieve; aunque sean rojos como escarlata, quedarán como lana. Si sabéis obedecer, lo sabroso de la tierra comeréis; si rehusáis y os rebeláis, la espada os comerá. Lo ha dicho el Señor.

Acaso ¿es éste el baño que hemos de realizar, es éste el fruto de defender al huérfano y a la viuda, de buscar el derecho y obrar el bien? Aceptar nuestros pecados y convertirnos de ellos, ¿conlleva el sufrimiento de la redención, así como la gozosa vida del nuevo nacido se regala tras gran dolor?  ¿Es aquí, después de pasar la noche en Getsemani y pedir que pasase ese cáliz, donde el sosiego en el dolor y en el cansancio le lleva a pensar en que el fruto de su predicación era este fracaso en su soledad? La confianza en el Padre, ¿le hace vivir con serenidad la incomprensión de los que salva y acepta con paz el sufrimiento y la cruz sin pedir nada a cambio?

Él nos dijo: Vosotros, no os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar consejeros, porque uno solo es vuestro consejero, Cristo.
El primero entre vosotros será vuestro servidor.

Por esto le hicieron padecer y por esta dureza de corazón del hombre subió después a la cruz, para redimir al hombre, después de ser condenado por él, pues era Dios mismo a quien se condenaba y era Dios mismo quien aceptaba.

No puedo evitar mirar esta imagen y preguntarme:

¿En qué piensa Cristo?

lunes, 25 de febrero de 2013

Puerta del Sarmental


 Puerta del Sarmental, 1230 y 1240
 Lado sur del crucero.
Catedral de santa María, Burgos. España

El programa desarrollado en la Portada del Sarmental de la catedral de Burgos es Apocalíptico y podría encajar con el texto del profeta Daniel que hemos leído hoy en la misa; Señor, Dios grande y terrible, que guardas la alianza y eres leal con los que te aman y cumplen tus mandamientos. Hemos pecado, hemos cometido crímenes y delitos, nos hemos rebelado apartándonos de tus mandatos y preceptos.
No hicimos caso a tus siervos, los profetas, que hablaban en tu nombre a nuestros reyes, a nuestros príncipes, padres y terratenientes. Tú, Señor, tienes razón, a nosotros nos abruma hoy la vergüenza: a los habitantes de Jerusalén, a judíos e israelitas, cercanos y lejanos, en todos los países por donde los dispersaste por los delitos que cometieron contra ti. Señor, nos abruma la vergüenza: a nuestros reyes, príncipes y padres, porque hemos pecado contra ti. Pero, aunque nosotros nos hemos rebelado, el Señor, nuestro Dios, es compasivo y perdona. No obedecimos al Señor, nuestro Dios, siguiendo las normas que nos daba por sus siervos, los profetas. 
Cristo está rodeado por el Tetramorfos, presidiendo el tímpano. Los cuatro evangelistas acompañados por sus símbolos, aparecen sentados ante atriles, escribiendo a modo de dictado lo que Jesús dice, cosa que me gustaría poner en relación con el evangelio de hoy; Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante. La medida que uséis, la usarán con vosotros.
Por una parte se combina la visión del Cristo Juez y soberano de todos nosotros con la de maestro bueno y Señor misericordioso que nos enseña como comportarnos ante ese inminente juicio. 
En esta fachada podemos ver a los ancianos con ángeles y serafines, santos y profetas junto a esa magnifica figura de Cristo sentado, bendiciendo con su mano derecha y sosteniendo en la izquierda el Libro de la Vida. Los propios evangelistas sentados en sus pupitres escriben ante el maestro dando a la escena una gran carga de realismo. El tamaño de los evangelistas es menor al de Jesús, de acuerdo con el precepto de la perspectiva jerárquica. El apostolado, que parece escuchar desde abajo, va cubierto por un doselete corrido formando arquillos. Ahí podemos identificarnos, a la escucha del maestro, para dar testimonio, y para aprender de Él y estar preparados para el día terrible del Juicio en el que vendrá rodeado de esa gloria, en que lo vemos representado,a a examinarnos con la medida del amor. La medida que uséis, la usarán con vosotros.

domingo, 24 de febrero de 2013

La Transfiguarción


 La Transfiguración. 1566. Obra de Tiziano Vecellio
Óleo sobre lienzo 245x297 cm
Iglesia de San Salvador, Venecia Italia

En el altar mayor de la iglesia de San Salvador, se encuentra la Transfiguración de Cristo, Esta obra fue encargada a Tiziano en 1534, durante la construcción, por parte de Guglielmo dei Grigi, del nuevo altar mayor de esta iglesia veneciana. Posteriormente en el 59, se le encargará también la tela de la Anunciación para e Con este lienzo se debía cubrir, los días festivos, el precioso frente de altar en plata dorada, pero no fue entregado hasta 1563. El Evangelio según Lucas, que este segundo domingo de cuaresma se lee en la liturgia, nos narra el evento de la Tranfiguración; En aquel tiempo, Jesús cogió a Pedro, a Juan y a Santiago y subió a lo alto de la montaña, para orar. Y, mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió, sus vestidos brillaban de blancos. De repente, dos hombres conversaban con él: eran Moisés y Elías, que, apareciendo con gloria, hablaban de su muerte, que iba a consumar en Jerusalén. Pedro y sus compañeros se calan de sueño; y, espabilándose, vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él. Mientras éstos se alejaban, dijo Pedro a Jesús: «Maestro, qué bien se está aquí. Haremos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.» 
No sabía lo que decía. Todavía estaba hablando, cuando llegó una nube que los cubrió. Se asustaron al entrar en la nube. Una voz desde la nube decía:  «Éste es mi Hijo, el escogido, escuchadle.»
El efecto teatral de la tela responde al lugar que ocupa, punto de convergencia de las miradas de los fieles en el centro del altar de la Iglesia. La composición es tremendamente innovadora al situar a Cristo en el centro de la escena, resplandeciente de luz y rodeado por Moisés y Elías, a izquierda y derecha respectivamente. En la zona inferior podemos observar a los tres apóstoles en forzados movimientos, pudiendo ser contemplados desde lejos.La pintura excluye los colores fríos y juega con una impetuosa paleta de tonalidades cálidas, desde el rojo al bronce, teniendo su momento culminante en la luz dorada que rodea a Cristo. Tiziano emplea una pincelada fluida y agitada. La iluminación es la habitual en la década de 1560, jugando con los contrastes de luz y sombra para acentuar el dramatismo del momento, reforzando así la teatralidad de la obra, anticipándose así al Barroco. 

sábado, 23 de febrero de 2013

Martirio de san Policarpo


Martirio de San Policarpo y otros Santos. 1612. Obra de autor anónimo
Óleo sobre lienzo, 176x134 cm
Museo Nacional de Escultura, Valladolid, España.

En martirologio romano podemos leer hoy: Memoria de san Policarpo, obispo y mártir, discípulo de san Juan y el último de los testigos de los tiempos apostólicos,que en tiempo de los emperadores Marco Antonino y Lucio Aurelio Cómodo, cuando contaba ya casi noventa años, fue quemado vivo en el anfiteatro de Esmirna, en Asia, en presencia del procónsul y del pueblo, mientras daba gracias a Dios Padre por haberle contado entre los mártires y dejado participar del cáliz de Cristo (c. 155).

Podemos leer en la actas martiriales la oración de san Policarpo y, en la descripcion de su martirio nos relata como, preparada la hoguera, Policarpo se quitó todos sus vestidos, se desató el ceñidor e intentaba también descalzarse, cosa que antes no acostumbraba a hacer, ya que todos los fieles competían entre sí por ser los primeros en tocar su cuerpo; pues, debido a sus buenas costumbres, aun antes de alcanzar la palma del martirio, estaba adornado con todas las virtudes.
Policarpo se encontraba en el lugar del tormento rodeado de todos los instrumentos necesarios para quemar a un reo. Pero, cuando le quisieron sujetar con los clavos, les dijo:
«Dejadme así, pues quien me da fuerza para soportar el fuego me concederá también permanecer inmóvil en medio de la hoguera sin la sujeción de los clavos».
Por tanto, no le sujetaron con los clavos, sino que lo ataron.
Ligadas las manos a la espalda como si fuera una víctima insigne seleccionada de entre el numeroso rebaño para el sacrificio, como ofrenda agradable a Dios, mirando al cielo, dijo:
«Señor, Dios todopoderoso, Padre de nuestro amado y bendito Jesucristo, Hijo tuyo, por quien te hemos conocido; Dios de los ángeles, de los arcángeles, de toda criatura y de todos los justos que viven en tu presencia: te bendigo, porque en este día y en esta hora me has concedido ser contado entre el número de tus mártires, participar del cáliz de Cristo y, por el Espíritu Santo, ser destinado a la resurrección de la vida eterna en la incorruptibilidad del alma y del cuerpo. ¡Ojalá que sea yo también contado entre el número de tus santos como un sacrificio enjundioso y agradable, tal como lo dispusiste de antemano, me lo diste a conocer y ahora lo cumples, oh Dios veraz e ignorante de la mentira!
Por esto te alabo, te bendigo y te glorifico en todas las cosas por medio de tu Hijo amado Jesucristo, eterno y celestial Pontífice. Por él a ti, en unión con él mismo y el Espíritu Santo, sea la gloria ahora y en el futuro, por los siglos de los siglos. Amén».
Una vez que acabó su oración y hubo pronunciado su «Amén», los verdugos encendieron el fuego.
Cuando la hoguera se inflamó, vimos un milagro; nosotros fuimos escogidos para contemplarlo, con el fin de que lo narrásemos a la posteridad. El fuego tomó la forma de una bóveda, como la vela de una nave henchida por el viento, rodeando el cuerpo del mártir que, colocado en medio, no parecía un cuerpo que está abrasándose, sino como un pan que está cociéndose, o como el oro o la plata que resplandecen en la fundición. Finalmente, nos embriagó un olor exquisito, como si se estuviera quemando incienso o algún otro preciado aroma.





viernes, 22 de febrero de 2013

Cátedra de san Pedro


Cátedra de San Pedro, 1657-66. Obra de Bernini
Bronce, mármol, madera, estuco y alabastro.
Basílica del Vaticano. Roma. Italia

Está situada en el ábside de la Basílica de San Pedro del Vaticano. La estructura es muy curiosa y llena de simbolismo, ya que se trata de una silla o cátedra (la de san Pedro). Ésta se encuentra ingrávidamente sostenida y custodiada por cuatro figuras colosales de seis metros que representan los Santos Padres de la Iglesia, dos de la iglesia occidental y dos de la oriental. San Ambrosio, san Agustín, san Atanasio y san Juan Crisóstomo, delante de un luminoso y espectacular rompimiento de gloria con ángeles, se encuentra la parte interna de la ventana ovalada, cerrada por una lámina de alabastro con rayos que dividen la superficie en doce sectores como los doce Apóstoles, donde se sitúa la paloma del Espíritu Santo.

Se trata de un monumento de glorificación de la autoridad papal frente a los protestantes y simboliza, a través de las figuras de los Santos Padres orientales y occidentales, la universalidad de papado y la representación del Espíritu Santo la asistencia de éste a los papas. La obra fue terminada en 1666, bajo el papa Alejandro VII. 

El abad San Odón de Cluny, Sermón 1 (PL 133, 712-713), nos dice refiriéndose al ministerio petrino:

El beatísimo Pedro, príncipe del colegio apostólico, por ser el primero que confesó al Señor, fue constituido piedra de la Iglesia y custodio de las llaves del reino. Se le impone el nombre por su profesión de fe; se le confiere el título en razón del poder otorgado, cuando mereció escuchar de labios del Señor: Y yo te digo, es decir, como el Padre te ha revelado mi divinidad, así yo doy a conocer tu excelencia, porque tú eres Pedro, mientras que yo soy la piedra inamovible, la piedra angular, que he hecho de los dos pueblos una sola cosa. Yo soy el cimiento fuera del cual nadie puede colocar otro, pero tú también eres piedra, porque te apoyas en mi fortaleza, de modo que los poderes que me son propios, los comparto contigo por participación. Sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Sobre esta roca —dice—levantaré un templo para la eternidad y de esta firmeza de fe se alzará hacia el cielo la sublimidad de mi Iglesia.

Contra esta confesión nada podrán los poderes del infierno ni las cadenas de la muerte la amordazarán. Esta voz es voz de vida y así como eleva hasta el cielo a sus confesores, arroja al infierno a sus negadores. Por eso se le dice al beatísimo Pedro: Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo.

En Pedro se fortalece la constancia de los demás, y la economía de la gracia divina se dispone de manera que, la firmeza que Cristo confiere a Pedro, de Pedro la reciben los demás apóstoles.

jueves, 21 de febrero de 2013

Orante


Orante, s.III. 
Pintura mural

El orante, es representada con los brazos abiertos, símbolo muy representado en las catacumbas como imagen del alma que vive ya en la paz divina. Es un tema iconográfico que en el arte paleocristiano representa personas de frente, con las manos extendidas a lo alto. Un gesto de oración, de plegaria, de súplica. Es una típica posición de oración que se cita ya en algunos textos del Antiguo Testamento. Fue, sin embargo, poco representado en el arte del mundo clásico para quienes ésta era un imagen de la pietas como virtud, (entendida como "sumisión", más que piedad religiosa, es decir, un respeto por el orden natural social, político y religioso, aludiendo también a las ideas de patriotismo y devoción). Después y con este sentido se empezó a representar en los enterramientos paleocristianos. El orante es una de las mas antiguas representaciones del Cristianismo, junto con el pez, el buen pastor y la caridad.

Hoy la liturgia nos presenta la oración de la reina Ester, junto con la confianza que Cristo nos da,  pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá. Textos que hacen ponernos en actitud y posición orante, mirar a lo alto y suplicar con gran humildad:

"Señor mío, único rey nuestro. Protégeme, que estoy sola y no tengo otro defensor fuera de ti, pues yo misma me he expuesto al peligro. Desde mi infancia oí, en el seno de mi familia, cómo tú, Señor, escogiste a Israel entre las naciones, a nuestros padres entre todos sus antepasados, para ser tu heredad perpetua; y les cumpliste lo que habías prometido. Atiende, Señor, muéstrate a nosotros en la tribulación, y dame valor, Señor, rey de los dioses y señor de poderosos. Pon en mi boca un discurso acertado cuando tenga que hablar al león; haz que cambie y aborrezca a nuestro enemigo, para que perezca con todos sus cómplices. A nosotros, líbranos con tu mano; y a mí, que no tengo otro auxilio fuera de ti, protégeme tú, Señor, que lo sabes todo."

miércoles, 20 de febrero de 2013

La visita de la reina de Saba


La visita de la reina de Saba al rey Salomón, 1559. Obra de Lucas de Heere
Óleo sobre lienzo, 183 x 260 cm
Catedral de san Bavón, Gante, Bélgica

El evangelio de san Lucas que hemos leido hoy dice al respecto de la conversión citando como ejemplo a la reina de Saba. "Cuando sean juzgados los hombres de esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que los condenen; porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón."
Tantas veces no dejamos impresionar por los poderes humanos, nos encandilan sus fastos, sus brillos sus éxitos y sus conquistas, su popularidad, su poder e influencia, su dinero y toda la materialidad engañosa que le rodea y dejando nuestros espíritu a merced de este encantanmiento sucumbimos fascinados a sus pies. 
Es, sin embargo, la sabiduría de Dios la que nos ha de atraer y por la que hemos de recorrer largos caminos llenos, tantas veces, de esfuerzo para buscar y encontrar. Como dice la reina del Sur en II Cro 9, 5: "He visto cosas mucho mayores de lo que esperaba y me habían contado"
No han de ser los poderes del mundo los que nos han de decir como actuar y a que o quien nos tenemos que convertir. ¿No buscamos acaso mas que la sabiduría de Dios, el Reino de Dios y su justicia? Cuando sean juzgados los hombres de esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que los condenen; porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón, Cristo, el Señor.

El pintor Lucas de Heere pintó, en Gante, por orden del embajador Viglio van Aytta el cuadro "La visita de la reina de Saba al rey Salomón" (I Re 10:1 y II Cron 9:1). Fue especialmente encargado para el cerramiento del coro con ocasión de la celebración en la catedral de San Bavón de Gante del capítulo XXII de la Orden del Toisón de Oro, el último que se haría en esas tierras.
Salomón es representado con los rasgos de Felipe II: rubio, con barba, labio belfo y mentón acusado. El atuendo, corona de laurel incluida, es más bien el de un emperador romano, como el templo que se ve tras él. El trono no deja lugar a dudas de la intención del cuadro: se trata del famoso trono de oro y marfil de Salomón, con dos leones flanqueando sus brazos y seis escalones (I Re 10:19 y II Cron 9:18). La reina de Saba representa en una sutil alegoría a los Países Bajos, que ponen a su disposición todas sus riquezas a cambio de un gobierno justo y sabio. 



martes, 19 de febrero de 2013

El Padre eterno


El Padre eterno, 1631-40. Obra de Zurbarán
Óleo sobre lienzo, 240 x 277 cm.

Con esta imagen y el evangelio de hoy no habría nada que añadir; 

"Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros rezad así:
Padre nuestro del cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy el pan nuestro de cada día, perdónanos nuestras ofensas, pues nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido, no nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del Maligno."
Mateo 6, 7-15

La figura humana de Dios es rara de encontrar por aislado, sobre todo en el arte español. Los precedentes más famosos con que Zurbarán podía contar eran las imágenes del Padre Eterno de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina, pero sólo podría conocerlos por estampas, ya que no viajó a Italia, que se sepa. Parece que Zurbarán recurrio a la imagen tradicional del Antiguo Testamento que habla de un Dios terrible y justiciero, sin eliminar, por supuesto, la de anciano y respetado Padre. Zurbarán, pinta a un anciano de gesto adusto y ceño fruncido, de porte poderoso que exhala fuerza. Para acentuar este poder Zurbarán pinta unas manos y pies bastante destacadas, y acentúa la expresividad de su gesto, sin olvidar el pequeño escorzo que tiene de perspectiva y que hace que al ver el cuadro desde abajo de sensacion de mas altura y distancia. Dios se corona por el triángulo que alude a la perfección trinitaria. La creación se encuentra a su lado simbolizada por el orbe terrestre. Una corte de ángeles dorados rodea completamente la figura, pintada por completo en tonos pardos y dorados, de origen celestial.

lunes, 18 de febrero de 2013

Siete obras de misericordia.


Siete obras de misericordia, 1606. Obra de Caravaggio
Óleo sobre lienzo, 390 x 260 cm

Leer el evangelio de hoy me ha traído a la memoria este fantástico cuadro del maestro barroco del claroscuro. Contemplando su abigarrada composición, no deja de provocarme y me hace de meditar sobre las obras de misericordia. Un día el Señor me ha de preguntar que hice cuando Él tuvo hambre, yo ¿le di de comer?, tuvo sed y yo, ¿le di de beber?, fue forastero y yo, ¿le hospede?, estuvo desnudo y yo, ¿le vestí , estuvo enfermo y yo, ¿le visite?, en la cárcel y yo, ¿fui a verle?.

“Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo”. Mt 25, 40

La Iglesia fija en siete las obras de misericordia corporales.

Visitar y cuidar a los enfermos.
Dar de comer al hambriento.
Dar de beber al sediento.
Dar posada al peregrino.
Vestir al desnudo.
Redimir al cautivo (visitar a los encarcelados).
Enterrar a los muertos.

Caravaggio y su presencia en Nápoles esta relacionada con su huida de Roma por acusación de homicidio. Esta estancia fue muy breve, tan sólo de unos meses y dejó allí, en una de las principales iglesias napolitanas, la del Monte Pío de la Misericordia, este lienzo, que podemos contemplar.  El cuadro era la inmensa pala de altar de la iglesia del Monte Pío. El tema era bastante difícil de plasmar en un sólo lienzo, pues comprende diversas acciones y personajes para dar a entender las siete obras de Misericordia. Caravaggio recurre a una escena callejera, con abundantes personajes, que resumen estas siete obras. La llamativa joven amamantando a un anciano es la alegoría de la Caridad Romana, que al mismo tiempo simboliza las dos obras misericordiosas, ir a visitar a los presos y dar de comer a los hambrientos. Caravaggio habría resumido en estas dos figuras tres conceptos caritativos. Tras ellos se ve un clerigo y unos enterradores con el extremo de un cadáver en un sudario; aquí se encuentra una la obra de misericordia de enterrar a los muertos. El joven caído de espaldas y medio desnudo representa la cura de los enfermos. El grupo que está en pie frente a él reúne otras obras: San Martín de Tours da su capa a los pobres, simbolizando la obra de vestir a los desnudos. El musculoso personaje vestido con túnica romana del fondo es Sansón, que bebe agua de una quijada de asno, representa la obra, dar de beber al sediento. La última, alojar a los peregrinos, está implícita en las figuras del grueso tabernero y Santiago el Mayor, representado como un joven y apuesto caballero con el sombrero ornado por la concha de peregrino.
La abundancia de figuras y la complejísima composición proporcionaron modelos a emular por todos los pintores que constituirían el foco caravaggista napolitano; entre estos pintores se cuentan el español Jusepe Ribera, il Caracciolo y Mattia Preti.

domingo, 17 de febrero de 2013

La tentaciones de Cristo


Las tentaciones de Cristo, S. XII
Mosaico
Basílica de San Marcos , Venecia, Italia

Las tentaciones de Cristo que se leen hoy en la liturgia del primer domingo de cuaresma pertenecen al evangelio de Lucas quien describe las tentaciones relatando los detalles de las conversaciones entre Jesús y el diablo. Cristo,después de ser bautizado, ayunó durante cuarenta días en el desierto de Judea . Durante este tiempo, el diablo se apareció a Jesús y lo tentó tres veces. Jesús se había negado a cada tentación del diablo y siendo rechazado abandono a Cristo. Los ángeles vinieron entonces a asistirle tras la prueba.
Es cierto que Jesús era un hombre y hoy el Evangelio nos recuerda todas estas oportunidades tentadoras que él tenía.  Él podría haber abusado de sus poder pero se mantuvo fiel. 
Por ejemplo, podría haber convertido una piedra en pan por y para su propio placer, pero sabía que su poder era para que Dios fuese glorificado y para ayudar a la gente a comprender y darles a conocer el Reino de Dios. Jesús en la tentación se mantuvo fiel a sí mismo y al Padre.
Él evita todos los reinos del mundo y su gloria. Todo poder, toda la gloria pertenece solo a Dios. Jesús no quiere ser poderoso, él renunció a todos los reinos de de este mundo. Él sabía quién era el verdadero amo y señor de todos los bienes del mundo. Él también en esta tentación se mantuvo fiel a sí mismo y al Padre.
Jesús hubiese sido una celebridad cuando hubiese saltado desde el más alto pináculo del Templo, o si se hubiera bajado de la cruz cuando lo increpaban, pero no era esta su naturaleza. Él sólo se habría degradado a sí mismo con esa representación. Él quería solo obedecer al Padre, a pesar de la dificultad o la prueba y en esto siempre se ha mantenido fiel a sí mismo y al Padre.
La fidelidad de Jesús a su Padre celestial era más fuerte que todas las tentaciones y las pruebas a las que estuvo expuesto. Él es siempre la gloria de Dios. "El hombre no vive sólo de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Ante el Señor tu Dios has de postrarte, y a él sólo servirás. No tentarás al Señor tu Dios ".
Es increíble lo rápido y abrupto que Jesús se enfrenta con el tentador, está listo y no teme. Con una frase clara, con una lógica precisa, deja al diablo incapacitado. Jesús puede porque él sabe ciertamente para quien es su servicio y a que órdenes debe obedecer. 
Sólo Dios es el más grande y lo más importante.


sábado, 16 de febrero de 2013

La vocación de San Mateo


La vocación de San Mateo c. 1621, Obra de Hendrick ter Brugghen
Olio su tela, 102 x 137 cm
Centraal Museum , Utrecht, Paises Bajos.

Este cuadro nos puede ayudar a repensar el evangelio de hoy:

En aquel tiempo, Jesús vio a un publicano llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo:
- «Sígueme.»
Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su honor un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un gran número de publicanos y otros. Los fariseos y los escribas dijeron a sus discípulos, criticándolo:
- «¿Cómo es que coméis y bebéis con publicanos y pecadores?»
Jesús les replicó:
«No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan.»
Lucas 5, 27-32

En la pintura están retratadas diferentes aptitudes que nos pueden interrogar. Jesús, por una parte, casi ausente, escondido pero enérgico y decidido, lanza el dedo hacia Mateo quien se interroga a sí mismo, y hace dudosa la llamada, casi increíble ¿es a mi? -se pregunta-, ¿soy yo a quien Jesús está llamando? (¡Cuántas veces podemos habernos hecho esas preguntas!).

Los acompañantes asisten algo admirados a la escena, preguntándose: ¿quién es éste, que viene a llamar a ése, que es un ...?, ¿a qué santo aparece a perturbar su cómoda vida? ¿quién es el llamado: ¡ése, un recaudador, un colaborador de Roma, un corrupto, un pecador! ¿Quién es este loco que deja el negocio y atiende la llamada de este rabino, este predicador?

El personaje de la derecha parece que permanece fuera de lo que está sucediendo y sigue atento a su  negocio, que hay que mantener y salvaguardar. Ve con malos ojos tanto a quien se atreve a romper el orden establecido, como a quien se levanta de su asiento y, dejándolo todo, sigue a este hombre que, aparentemente, no da nada y pide todo. Ambos parece que han enloquecido.

Esto contrasta con la mirada serena y confiada de quien parece ser ya un discípulo, que está a la izquierda de Jesús, asistiendo a la llamada del Maestro y a la disponibilidad del llamado. No hay temor en sus ojos; al contrario, animan en silencio a seguir a Jesús.

¿Dónde estamos nosotros? ¿Dónde nos situaríamos dentro de esta escena? ¿somos los sanos, los pecadores, los justos o los enfermos?

viernes, 15 de febrero de 2013

El buen samaritano


El buen samaritano. 1890. Obra de Vincent van Gogh
 Óleo sobre tela. 73x60 cms.
Museo Kröller-Müller .Otterlo, Los Países Bajos, Europa


En la carta 607, de 19 de Septiembre de 1889, Van Gogh muestra ya su intención de pintar esta obra: "Voy a copiar " El Buen Samaritano" de Delacroix". Posteriormente, a principios de Febrero de 1890, en la carta 626, vuelve a comunicar a su hermanao Theo su intención: "Uno de estos días espero comenzar "El Buen Samaritano" de Delacroix y "El Leñador" de Millet".  Con fecha 3 de Mayo de 1890, en la carta 632, comunica a Theo que ya ha realizado también una copia de Delacroix. El cuadro, copiado de una litografía de Delacroix que tiene como tema la parábola del buen samaritano.
Cuando Van Gogh realiza este cuadro acaba de recuperarse de la que sería la última recaída de su vida, aunque se encontraba aún agotado por la enfermedad.
Las circunstancias durante las que lleva a cabo su obra son las mismas que las que sufría cuando pintó "La Resurrección de Lázaro", y muy parecidas a las que padeció cuando pintó "Piedad" y "Angel". Todas estas obras de carácter religioso tienen en común que son ejecutadas inmediatamente después de la recuperación tras una recaída de su enfermedad, y puede verse en ellas el deseo de encontrar consuelo en sus pensamientos religiosos, como una forma más de salir de la depresión que le causa sus recaídas, identificándose de una u otra manera con los protagonistas de los cuadros.

Una lectura del cuadro puede interpretarse como una representación de su vida en Saint Rémy, o su vida en general, en la que se considera un hombre sólo y castigado por las circunstancias, y en la que alguien (su hermano Theo?) le ayuda a levantarse y a proseguir.
Finalmente, el hecho de que pase un sacerdote, luego un levita (encargados de los templos), y un samaritano (despreciados por los judíos, quienes les negaban el saludo ni tenían tratos con ellos), se presta a la crítica, una vez más, del estamento religioso, y a todo autoritarismo en general, al mismo tiempo que muestra su preferencia por los más sencillos y humildes, entre los que encuentra mayores rasgos humanitarios. (Tomado de articulo sobre van Gogh )

Podríamos releer la lectura del profeta Isaías de la liturgia de hoy lsaías 58, 1-9a  a la luz de éste cuadro y meditar los últimos versos:

"El ayuno que yo quiero es éste: Abrir las prisiones injustas, hacer saltar los cerrojos de los cepos, dejar libres a los oprimidos, romper todos los cepos; partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, vestir al que ves desnudo, y no cerrarte a tu propia carne.
Entonces romperá tu luz como la aurora, en seguida te brotará la carne sana; te abrirá camino la justicia, detrás irá la gloria del Señor. Entonces clamarás al Señor, y te responderá; gritarás, y te dirá: Aquí estoy."




jueves, 14 de febrero de 2013

Santos Cirilo y Metodio

Santos Cirilo y Metodio traen el cuerpo de san Clemente de Roma. S. XI..
Fresco en la Basilica di San Clemente, Roma.


Hoy la Iglesia celebra la fiesta de los Santos Cirilo y Metodio  quienes, hace ya 1150, años comenzaron la misión en Moravia (Eslovaquia). Eran dos hermanos. En el mundo llamados Constanino y Miguel. Recibieron los nombres de Cirilo y Metodio al entrar a la vida religiosa. Son los dos grandes apóstoles de los países eslavos, como por ejemplo: Yugoslavia, Checoslovaquia, Eslovaquia, Bulgaria, Serbia, Croacia, etc.

Nacieron en Tesalónica, Grecia. Su padre era un importante funcionario gubernamental. Fueron siete hermanos. Metodio era el mayor y Cirilo el menor de todos. Metodio fue el arzobispo metropolitano de los granmoravos, aunque no siempre encontró la comprensión y el respaldo del príncipe de la Gran Moravia, Svatopluk. Bajo la dirección de Metodio se desarrolló la escuela literaria morava de la cual salieron las traducciones al eslavo antiguo de todos los libros del Antiguo y del Nuevo Testamento. La traducción de las Sagradas Escrituras fue realizada en la Gran Moravia en ocho meses. Metodio la dictó a los escribanos que utilizaban una especie de taquigrafía. Inventaron el alfabeto glagolítico para esta traducción de la Biblia y poder así anunciar el evangelio a los pueblos eslavos . De ahí el nombre de cirílico que recibe el alfabeto que usan algunas lenguas eslavas. Cirilo y Metodio son considerados los padres de la escritura de las lenguas eslavas.

El papa Nicolás I otorgó la bula para que pudieran seguir traduciendo y propagando el cristianismo entre los eslavos, a pesar de que no pudieran celebrar la misa en su lengua. Llamados a Roma, Cirilo murió allí el 14 de febrero del año 869. Sus restos están enterrados precisamente en la Iglesia de San Clemente de Roma.

San Metodio murió el 6 de abril del año 885 y fue enterrado en su templo metropolitano en Moravia. La tradición sitúa el lugar de su sepultura en Velehrad, Moravia del Sur. Sin embargo, el desmoronamiento del imperio de la Gran Moravia como consecuencia de las incursiones de los magiares ocasionó la destrucción de los asentamientos.

Ellos son  los evangelizadores del mundo eslavo. La Iglesia Ortodoxa considera isapostolos (‘iguales a los apóstoles’), y para la Iglesia Católica son Patronos de Europa. Juan Pablo II los nombró co-patronos de Europa en 1980. Fueron un signo visible de unión de toda la iglesia, oriente y occidente.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Las tentaciones de Cristo


Las Tentaciones de Cristo. 1481-82. Obra de Sandro Botticelli
Fresco, 345×555 cm
Capilla Sixtina,  El Vaticano.

Empezamos el tiempo de Cuaresma, un tiempo de conversión y de preparación a la pascual. Hoy queremos con esta imagen recordar y meditar en los cuarenta días del Señor en el desierto, en el que fue tentado de manera insistente por Satanás, según nos dice el evangelio de san Lucas y hoy vemos en este magnifico fresco de la Capilla Sixtina.
En 1481, el Papa Sixto IV encargo a Botticelli, y a otros artistas que elaborasen frescos para decorar la estancia de la Capilla Sixtina. El mismo papa fue quien proporcionó el programa iconográfico, el tema sería: la supremacía del papado. Se pretendía pintar en las dos paredes enfrentadas la comparación de las vidas de Moisés y Cristo, incluyendo las prefiguraciones del Nuevo Testamento en el Antiguo.

En este fresco podemos ver como en la parte alta a la izquierda, en la montaña ,Jesucristo encuentra al demonio, bajo la santa apariencia de un eremita, quien le invita a transformar en pan las piedras y así comer después de cuarenta días de ayuno. Primera tentación
En el centro, sobre un edificio, Satanás, con la misma apariencia, tienta a Jesús, diciéndole: "Si tú eres hijo de Dios, arrójate" y seras salvado por los ángeles. Segunda tentación.
A la derecha vuelve a tentarlo ofreciéndole toda riqueza. Cristo lo rechaza y hace caer al demonio, al que vemos en su real apariencia, desnudo desde una roca.  Detrás de la figura de Cristo hay unos ángeles ante una mesa dispuestos a servirle.Tercera tentación

El primer plano de la composición no contiene Tentaciones de Cristo, sino un rito de sacrificio la oferta del leproso después de ser sanado por Cristo. En esta escena puede identificarse al sumo sacerdote con Moisés, visto que en la pared de enfrente de la Sixtina están las escenas de su vida, y el joven con Cristo, que será él mismo sacrificado para redimir a toda la Humanidad.
Muchos de los retratados son prelados y familiares del papa, los rostros están individualizados, como auténticos retratos. Hay alusiones directas al pontífice, Francesco della Rovere, como por ejemplo, los robles pintados, y su símbolo heráldico, el traje azul oscuro con hojas de encina de oro que lleva el joven que, situado a la izquierda, de perfil, se levanta de un asiento de mármol.

Ahora, oráculo del Señor convertíos a mí de todo corazón con ayuno, con llanto, con luto. Rasgad los corazones y no las vestiduras; convertíos al Señor, Dios vuestro, porque es compasivo y misericordioso, lento a la cólera, rico en piedad.
Joel 2, 12-13

martes, 12 de febrero de 2013

La Creación


La Creación de los animales, 1550 - 1553. Obra de Tintoretto
Óleo sobre lienzo. 151×258 cm

Esta imagen nos puede ayudar a releer la lectura del génesis que la liturgia nos propone hoy. El cuadro forma parte de una serie de cinco relatos bíblicos que el artista realizó por encargo para el Albergo de la Scuola della Santissima Trinità en Venecia. 
Aparece en el centro del lienzo, dominando toda la composición, la figura de Dios suspendido en el aire levantando los dedos índice y corazón en el acto de la Creación. La diversidad de animales aparece como un repertorio en el que cada especie se encuentra en su propio elemento.

«Pululen las aguas un pulular de vivientes, y pájaros vuelen sobre la tierra frente a la bóveda del cielo. »
Y creó Dios los cetáceos y los vivientes que se deslizan y que el agua hizo pulular según sus especies, y las aves aladas según sus especies.
Y vio Dios que era bueno.
Y Dios los bendijo, diciendo:
-«Creced, multiplicaos, llenad las aguas del mar; que las aves se multipliquen en la tierra. »
Pasó una tarde, pasó una mañana: el día quinto.
Y dijo Dios:
-«Produzca la tierra vivientes según sus especies: animales domésticos, reptiles y fieras según sus especies.»
Y así fue.
E hizo Dios las fieras según sus especies, los animales domésticos según sus especies y los reptiles según sus especies.
Y vio Dios que era bueno.
Y dijo Dios:
-«Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos, los reptiles de la tierra.»
Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó.
Y los bendijo Dios y les dijo:
-«Creced, multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo, los vivientes que se mueven sobre la tierra. »
Y dijo Dios:
-«Mirad, os entrego todas las hierbas que engendran semilla sobre la faz de la tierra; y todos los árboles frutales que engendran semilla os servirán de alimento; y a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra, a todo ser que respira, la hierba verde les servirá de alimento.»
Y así fue.
Y vio Dios todo lo que había hecho; y era muy bueno.
Pasó una tarde, pasó una mañana: el día sexto.
Y quedaron concluidos el cielo, la tierra y sus ejércitos.
Y concluyó Dios para el día séptimo todo el trabajo que había hecho; y descansó el día séptimo de todo el trabajo que había hecho.
Y bendijo Dios el día séptimo y lo consagró, porque en él descansó de todo el trabajo que Dios había hecho cuando creó.
Ésta es la historia de la creación del cielo y de la tierra.
Génesis 1, 20-2, 4a


lunes, 11 de febrero de 2013

La canción de Bernardette - 1943

Los nuevos tiempos aportaron las imágenes en movimiento, es decir, el cine. Por supuesto que también ha habido obras maestras del cine religioso. Una de ellas es una película del año 1943, "La canción de Bernardette". Hoy nos sirve de perfecta ilustración para la memoria de la Virgen de Loúrdes. Son casi diez minutos que se pueden emplear magníficamente en recordar aquella sublime historia.


domingo, 10 de febrero de 2013

La pesca milagrosa


La pesca milagrosa. 1514-15. Obra de Rafael Sanzio de Urbino
Temple 3x4m.

Del evangelio de hoy domingo V del tiempo ordinario. 

En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret. Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes.
Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón:
- «Rema mar adentro, y echad las redes para pescar.»
Simón contestó:
- «Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.»
Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la red. Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo:
- «Apártate de mí, Señor, que soy un pecador.»
Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
Jesús dijo a Simón:
- «No temas; desde ahora serás pescador de hombres. »
Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.
Lucas 5, 1 -11

Esta imagen pertenece a una serie de diseños o modelos para tapices, llamados cartones, realizada por el pintor de Urbino, Rafael Sanzio. Los llamados Cartones de Rafael son un grupo de siete, de gran formato y que fueron realizados con motivo de confeccionar unos tapices que decorasen en las grandes solemnidades la Capilla Sixtina del Vaticano. Fueron encargados por el papa León X y se les llamo, los tapices de los Hechos de los Apóstoles, alcanzando gran fama, debido a su calidad, junto a los frescos de Miguel Ángel  Los tapices resultantes de estos cartones se conservan hoy en el Vaticano, sin embargo los siete cartones de la serie, de diez que se realizaron, están hoy en Londres.

sábado, 9 de febrero de 2013

Venid vosotros solos


 Cristo y los apóstoles, S XVII. Obra de Francesco Grigiotti.
Misal de Cuaresma y Semana Santa de Urbano VIII 
Biblioteca de Castilla-La Mancha

El Evangelio de hoy nos narra como el Señor tenia necesidad de apartarse a la intimidad con los apóstoles  Busca un sitio tranquilo para descansar. La fatiga, el quehacer diario, el ruido, las preocupaciones, la gente y sus afanes  nos pueden desbordar y cegar. Esa realidad nos puede hacer olvidar y no prestar atención al sosiego en aquel que nos alienta, Cristo.
En esta barroca ilustración se nos muestra perfectamente como Jesús atiende a los discípulos, a pesar de que fuesen una multitud quien los reclamaba,  en la intimidad, y se recrea con y en ellos ¿que podrán dar y enseñar si no toman y escuchan al maestro?
Es curioso hacer notar que ésta se refiere al misal de Cuaresma y Semana Santa. Así pues y de la misma manera, días antes de comenzar este ciclo litúrgico, Cristo nos invita a holgarnos en él, escucharle, atenderle  y en él, coger aliento y fuerza para dedicarnos a todos los que reclaman nuestra atención. Ayudar y guiar sin olvidar quien es el verdadero Pastor y de donde viene el sosiego y la calma que debemos regalar.

En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo:
-«Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco. »
Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer.
Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado.
Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.
Marcos 6, 30-34

viernes, 8 de febrero de 2013

La decapitación de San Juan Bautista


La decapitación de San Juan Bautista, 1608. Obra de Caravaggio
Óleo sobre lienzo 361×520 cm
Concatedral de San Juan , La Valleta, Malta

El Evangelio de la liturgia de hoy me lleva a recordar esta obra maestra. 

En aquel tiempo, como la fama de Jesús se había extendido, el rey Herodes oyó hablar de él. 
Unos decían: -«Juan Bautista ha resucitado, y por eso los poderes actúan en él. »
Otros decían: -«Es Elías.»
Otros: -«Es un profeta como los antiguos.»
Herodes, al oírlo, decía: -«Es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado.»
Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel, encadenado.
El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano.
Herodías aborrecía a Juan y quería quitarlo de en medio; no acababa de conseguirlo, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo defendía. Cuando lo escuchaba, quedaba desconcertado, y lo escuchaba con gusto.
La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea.
La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven:
-«Pídeme lo que quieras, que te lo doy.»
Y le juró:
-«Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino.»
Ella salió a preguntarle a su madre:
-«¿Qué le pido?»
La madre le contestó:
-«La cabeza de Juan, el Bautista.»
Entró ella en seguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió:
-«Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista.»
El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y los convidados, no quiso desairarla. En seguida le mandó a un verdugo que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre.
Al enterarse sus discípulos, fueron a recoger el cadáver y lo enterraron.
Marcos 6, 14-29

Caravaggio sitúa la escena en una amplia mazmorra dotándola de una composición clásica y un equilibrio poco habitual en sus obras. El tenebrismo está más matizado aunque no faltan sus habituales tipos populares para representar a los personajes: una chica joven, una anciana, un noble, el verdugo…  A la derecha, dos testigos contemplan la escena desde una ventana, un recurso que permite introducir al espectador en el cuadro.
El punto de atención que supone el brazo vertical del verdugo sobre la cabeza de su víctima, el manto rojo que tapa las pieles de San Juan o la sangre derramada del Bautista, hacen que el  martirio se haga realidad en ese momento de dramatismo. En la la sangre derramada que puede leer,  f Michele, lo que constituye la única firma que hay del artista en un cuadro (se llamaba Michelangelo Meris de Caragavaggio; la f quiere decir fecit, lo fizo o lo hizo).

jueves, 7 de febrero de 2013

Salterio de St. Alban. Los discípulos de Emaús.


Cristo con los Discípulos de Emaús
Psalterio de San Alban - Siglo XII
Biblioteca Capitular de Hildesheim

En el Evangelio que la Liturgia propone para este jueves de la cuarta semana del Tiempo Ordinario, envía Jesús a sus discípulos de dos en dos para anunciar el Evangelio. Esta escena de la vida de Jesús tiene un curioso paralelo con la escena de los dos discípulos de Emaús: después de la Muerte del Señor, regresan a su aldea abatidos por la Cruz y el fracaso del Maestro. Entonces, se les aparece el Señor, que se pone a caminar con ellos, explicándoles el sentido de las Escrituras, cumplidas en el misterio de su Resurrección.

Esta escena se encuentra se representó en varias ocasiones durante la época románica. Una de ellas, es la iluminación del llamado Psalterio de San Alban. Se trata de uno de los mejores libros iluminados del románico inglés. Las iluminaciones eran ilustraciones que se hacían en los códices, escritos completamente a mano y dibujados por artistas para nosotros desconocidos.

Parece ser que el códice fue escrito en la Abadía inglesa de San Alban, entre los años 1120 y 1145, para uso de una ermitaña, unida espiritualmente al abad del monasterio. El Salterio contiene los salmos, más la vida de San Alexio y un calendario litúrgico. Los diversos pasajes del Evangelio están ilustrados con iluminaciones de una calidad excelente. El códice habría permanecido en la Abadía inglesa, hasta la guerra civil de 1642-1649, en el curso de la cual los monjes de San Alban huyeron a Alemania, estableciéndose cerca de Hildesheim, en la Abadía de Lamspringe, cerca de Hamburgo. Suprimido por el estado prusiano durante la secularización del año 1803, pasó el códice a quedar depositado en la biblioteca de la catedral de Hildesheim, donde se encuentra en la actualidad.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Pantocrátor de Moarves

Pantocrátor. Obra anónima del siglo XII
Fachada Iglesia de San Juan Bautista de Moarves de Ojeda (Palencia)

Hoy es un pequeño pueblo del norte de la provincia de Palencia. Se llama Moarves de Ojeda. Es un rincón pobre y olvidado, pero que atesora un incomparable patrimonio espiritual de la época románica. La imagen que presentamos suele denominarse Pantocrátor. Es un término griego que significa todopoderoso, es decir, el Señor que ostenta todo el poder. Se trata de una visión de Jesucristo como emperador del cosmos, sentado, rodeado de una mandorla mística que evoca los resplandores de los que habla el Apocalipsis en torno al Señor. En una mano lleva el Libro de la vida; la mano derecha está dispuesta a bendecir. La escena está rodeada del Tetramorfos, es decir, la visión de los cuatro animales con alas, que representan a los cuatro evangelistas. La escena tiene un antecedente en el Libro de Daniel, uno de los últimos libros escritos del Antiguo Testamento, que culmina la apocalíptica judía; y, por supuesto, los primeros capítulos del Libro de Apocalipsis.

La escultura de la fachada de la Iglesia de San Juan Bautista de Moarves de Ojeda es de una calidad extraordinaria. Cristo aparece con vestidos similares a los que portaban los emperadores romanos,modelo nada extraño teniendo en cuenta el fuerte asentamiento romano en la zona. La finalidad de esta escultura era, por así decirlo, bendecir a los fieles que se acercan al templo a alabar al Señor y a celebrar su triunfo en la Resurrección. Todavía hoy estremece la fuerza del misterio divino que encierra esta representación del Señor. Kyrie eleison.

martes, 5 de febrero de 2013

Santa Águeda


 Santa Águeda, c. 1640. Obra de Guido Cagnacci
Óleo sobre lienzo 121x97 cm
Banca Popolare dell’Emilia Romagna, Modena.

Santa Águeda, Vírgen y Mártir del siglo III, nació en Catania, Italia en el año 230, perteneciente a una familia rica e ilustre, siendo una joven de gran belleza y muy virtuosa, y que habiendo sido consagrada a Dios desde sus primeros años, triunfó de los muchos asaltos a su pureza.  Ella poseìa todo lo que una joven suele desear, pero atesoraba mucho más que todo, su fe en Jesucristo, demostrándolo así cuando el Senador Quintiliano se aprovechó de la persecución del emperador Decio (250-253) contra los cristianos para intentar poseerla. Las propuestas del senador fueron resueltamente rechazadas por la joven virgen, que ya se había comprometido con otro esposo: Jesucristo.
Santa Águeda rechaza el amor del cónsul romano Quintiliano y éste por cólera la somete a duras torturas ordenando que la entregaran a una casa de mala fama donde la santa sufrió asaltos y asehanzas contra su honra.  Luego de un mes, Quintiliano trató de asustarla con sus amenazas, pero ella se mantuvo como una fiel sierva a Jesucristo. Molesto por su negativa, el cónsul mandó que fuera azotada y llevada a prisión. Al día siguiente fue interrogada de nuevo pero su firme adhesión a Cristo fue motivo de nuevas torturas y sufrimiento para la santa, quien expiró pronunciando alabanzas para nuestro Señor.   No se sabe con certeza si murió en manos de Quintiliano, durante las persecuciones a los cristianos o cincuenta años después de estos hechos.

Águeda, buena de nombre y por sus hechos; Águeda, cuyo nombre indica de antemano la bondad de sus obras maravillosas, y cuyas obras corresponden a la bondad de su nombre; Águeda, cuyo solo nombre es un estímulo para que todos acudan a ella, y que nos enseña también con su ejemplo a que todos pongamos el máximo empeño en llegar sin demora al bien verdadero, que es sólo Dios.
San Metodio de Sicilia

lunes, 4 de febrero de 2013

De Laudibus Sanctae Crucis


 Poema en Alabanza a la Santa Cruz, cerca 810. Rabano Mauro
Iluminacion del De Laudibus Sanctae Crucis

El códice De Laudibus Sanctae Crucis es una obra muy célebre y alabada en su tiempo. Fue redactada en torno al año 810 por el benedictino Rabano Mauro, abad del monasterio de Fulda y obispo de Maguncia. La obra está formada por veintiocho poemas gráficos que versan sobre la alabanza a la Santa Cruz, acompañados por su explicación en la página opuesta. El símbolo de la cruz se presenta como el hilo conductor de esta obra y salvo excepciones constituye el elemento fundamental de las ilustraciones.

Rabano Mauro tenía una conciencia extraordinaria de la necesidad de involucrar, en la experiencia de fe, no sólo la mente y el corazón, sino también los sentidos a través de esos otros aspectos del gusto estético y de la sensibilidad humana que llevan al hombre a disfrutar de la verdad con todo su ser, "espíritu, alma y cuerpo". Esto es importante: la fe no es sólo pensamiento, toca a todo el ser. Dado que Dios se hizo hombre en carne y hueso y entró en el mundo sensible, nosotros tenemos que tratar de encontrar a Dios con todas las dimensiones de nuestro ser. De este modo, la realidad de Dios, a través de la fe, penetra en nuestro ser y lo transforma. Por este motivo, Rabano Mauro concentró su atención sobre todo en la Liturgia, como síntesis de todas las dimensiones de nuestra percepción de la realidad. Esta intuición de Rabano Mauro le hace extraordinariamente actual. Dejó también los famosos "Carmina", propuestos para ser utilizados sobre todo en las celebraciones litúrgicas. De hecho, el interés de Rabano por la liturgia se daba totalmente por sobreentendido dado que ante todo era un monje. Él sin embargo, no se dedicaba al arte de la poesía como fin en sí mismos, sino que utilizaba el arte y cualquier otro tipo de conocimiento para profundizar en la Palabra de Dios. Por ello, trató con el máximo empeño y rigor de introducir a sus contemporáneos, pero sobre todo a los ministros (obispos, presbíteros y diáconos), en la comprensión del significado profundamente teológico y espiritual de todos los elementos de la celebración litúrgica.
Benedicto XVI, audiencia del miércoles 3 de junio de 2009 

En España existe una copia de este manuscrito, de los más antiguo pertenecientes a la Universidad Complutense y que  formó parte del lote fundacional con que el cardenal Cisneros dotó a la primitiva Universidad.

domingo, 3 de febrero de 2013

San Blas, obispo de Sabaste y martir



Martirio de san Blas. S. XV. Maître François
Miniatura del Speculum Historiale
Biblioteca nacional de París, Francia

San Blas  fue obispo de Sebaste, la actual ciudad turca de Sivas. Su martirio († 316), según algunos se produjo bajo Diocleciano, otros afirman Bajo Licino e incluso algunos dicen que en el gobierno de Juliano el  Apóstata.
San Blas, que había estudiado filosofía en su juventud, fue un médico en Sebaste, Armenia, su ciudad natal, y practicaba su arte con extraordinaria habilidad, buena voluntad y gran piedad. Cuando el obispo de la ciudad murió todas las personas se animaron a que éste fuese designado para sucederlo. Su santidad se manifestó por una multitud de milagros. 
Según una leyenda, se le acercaban también animales enfermos para que les curase, pero no le molestaban en su tiempo de oración. El pueblo venía a él para sanar el alma y el cuerpo, los animales silvestres llegaban en bandadas para recibir su bendición a pesar de que hacía vida eremítica en una cueva del Monte Argeus, nunca fue molestado en su retiro espiritual hasta que, en el 316, Agrícola, gobernador de Capadocia y Armenia Menor, llegó  por orden del emperador Licinio para matar a los cristianos arrestando al obispo. Mientras era conducido a la cárcel, una madre puso a sus pies a su único hijo, que se estaba muriendo por asfixia y éste salvó la vida del niño que se ahogaba al haberse trabado su garganta con una espina de pescado (siendo éste el origen de la costumbre de bendecir las gargantas el día de su fiesta),  el niño se curó de inmediato. Sin embargo, el gobernador, quiso que este renunciara a su fe y apostatara de ella, incapaz de hacerlo renunciar, lo golpearon y arrojaron a un lago, San Blas, parado en la superficie, invitaba a sus perseguidores a caminar sobre las aguas y así demostrar el poder de sus dioses. Pero se ahogaron. Cuando volvió a tierra fue torturado, desgarrado su cuerpo con peines de hierro y finalmente decapitado cerca del año 316.


Antes de formarte en el vientre, te escogí; antes de que salieras del seno materno, te consagré: te nombré profeta de los gentiles.
Tú cíñete los lomos, ponte en pie y diles lo que yo te mando.
No les tengas miedo, que si no, yo te meteré miedo de ellos.
Mira; yo te convierto hoy en plaza fuerte, en columna de hierro, en muralla de bronce, frente a todo el país: frente a los reyes y príncipes de Judá, frente a los sacerdotes y la gente del campo.
Lucharán contra ti, pero no te podrán, porque yo estoy contigo para librarte. 

Del libro de Jeremías 1, 4-5. 17-19


sábado, 2 de febrero de 2013

La presentación del Señor en el templo


Óleo sobre madera, 330x240 cm

Ocurre a veces que, en el proceso de la enfermedad del hijo, sufre más la madre compaciente que el hijo paciente. Esto es obra del amor, que hace suyos los dolores ajenos. Y esto con un plus de dolor, pues se conduele más que al otro le duele, quien en ocasiones desea sufrir solo con tal que el otro no sufra. En el sufrimiento de la condolencia, el alma del que se conduele está en cierto modo dividida de sí en sí. Pues al sufrir la persona amada y para compartir su dolor, el alma se entrega a la persona amada y sale fuera de sí; y movida a compasión, se une a ella para sufrir en su lugar. Y en cierto modo demuestra pertenecer a aquel con quien se ha compenetrado por el sentimiento de la compasión, como si viviera con aquel cuyos tormentos comparte. Por eso, cuando el anciano Simeón profetizó de Cristo y dijo: Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida, añadió a renglón seguido, hablando de la Virgen María: Y a ti una espada te traspasará el alma. Esto es, la espada traspasará tu alma como si realmente fuese la suya.

Puede ensayarse también otra interpretación: Tu alma de él, es decir, tu propia alma, será traspasada por una espada. De hecho la Madre de Dios, que amó más que los demás como más que los demás fue amada, de tal modo se compadeció de su hijo moribundo como si realmente fuera ella la que padecía. Pues su dolor era proporcionado a su gran amor. Y como amaba al Hijo más que a sí misma, las heridas que él recibió en el cuerpo, con agudísimo dolor las soportó ella en el alma. De suerte que la pasión de Cristo constituyó su propio martirio.

Pues la carne de Cristo era de algún modo su propia carne, es decir, la carne de su carne que Cristo había recibido de ella, María la amó más en Cristo que la suya en sí misma. Y cuanto más la amó, tanto más se condolió; sufrió más en el alma que el mártir en el cuerpo. Por eso resplandece por el singular privilegio de un glorioso martirio. En efecto, los demás mártires fueron consumados con el martirio de su propia muerte, mientras que ésta proporcionó de su propia carne, la carne destinada a padecer por la salud del mundo, y en la pasión y por la pasión de Cristo, su alma fue de tal manera invadida por la violencia del dolor, que cual si en Cristo hubiera sido consumada por el martirio, nos sea lícito creer que fue ella la que mereció la más alta gloria del martirio, después de Cristo.

Balduino de Cantorbery, Tratado 6 sobre las palabras del Apóstol: «La palabra de Dios es viva y eficaz» (PL 204, 457-458)