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jueves, 22 de diciembre de 2016

Dieric Bouts. La adoración del niño por los ángeles

El Nacimiento. 1445. Dieric Bouts
Óleo mixta tabla
Museo del Prado. Madrid

La liturgia nos presenta hoy la oración del Magnificat, que María pronunció como respuesta a la alabanza de su prima Isabel. María proclama la grandeza del Señor, que en el nacimiento de Jesús nos ha rescatado de la opresión del pecado y de la muerte, Hemos vuelto a elegir una de la cuatro tablas del Tríptico de la Virgen de Dieric Bouts, en la que se representa la Adoración del Niño por los ángeles.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Dieric Bouts. La Visitación

La Visitación. 1445. Dieric Bouts
Óleo mixta tabla
Museo del Prado. Madrid

Leemos hoy en la Eucaristía el relato de la Visitación de la Virgen María a su prima santa Isabel. Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de vientre.

He mos escogido uno de los paneles del Tríptico de la Virgen de Dieric Bouts. En este tríptico se representan cuatro escenas: la Anunciación, la Visitación, la Adoración de los ángeles y la Adoración de los Magos. Realizado hacia 1445, se considera la primera obra conservada de mano de Dirk Bouts y muestra ya un estilo similar al de las pinturas que ejecutó después, excepción hecha del canon de sus figuras, mucho más corto en este tríptico que en obras posteriores. Prescindiendo del interés que Bouts siente por el paisaje desde el principio, lo que resulta más digno de destacar en la obra del Museo del Prado son las formas ovales de los rostros de sus figuras, como se constata en el de la Virgen, que evidencia la simplificación de volúmenes de que hacen gala los pintores de los Países Bajos del Norte. Dirk Bouts recibe otros influjos al instalarse en los Países Bajos del Sur -entre 1444 y 1448 debe estar ya en Lovaina, donde morirá en 1475-. Se aprecia en esta obra la forma peculiar que tenía el pintor de traducir el mundo que le rodea, transmitiendo a sus figuras poco expresivas, sumidas en un silencio meditativo y con sus movimientos detenidos, una sensación de recogimiento, que se aleja de la fuerte emotividad de Roger van der Weyden y de la monumentalidad de Jan van Eyck, cuyo arte conoció y de los que se sirvió en la síntesis personal de su estilo.

Pese a la fecha temprana en que Bouts ejecuta el tríptico, toma de Van der Weyden algunos esquemas compositivos, como la arquitectura pintada que simula una portada con arquivolta esculpida, que este último había ideado pocos años antes para el Tríptico de Miraflores (Gemäldegalerie, Berlin), o la composición de la Visitación que deriva de otra de Van der Weyden en el Museum der bildenden Künste de Leipzig. Sin duda, en esos primeros años de la carrera de Bouts, la influencia eyckiana -mitigada después- constituye la base principal de su lenguaje pictórico. Igual que el pintor de Brujas, en el tríptico del Prado, Bouts diferencia las distintas materias como los cabellos o los tejidos -perceptibles en el arcángel Gabriel de la Anunciación-, emplea la luz como factor de unidad, dota las diferentes escenas de una atmósfera dorada y de un modelado vigoroso. 

miércoles, 27 de mayo de 2015

Bouts. Santiago Apóstol

Santiago Apóstol,1460. Atribuido a Dirk Bouts
Óleo sobre tabla, 107 cm x 42 cm
Museo de Arte Sacro de Funchal (Madeira)

Se le acercaron los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron: «Maestro, queremos que hagas lo que te vamos a pedir.» Les preguntó: «¿Qué queréis que haga por vosotros?» Contestaron: «Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda.» 

Nos presenta el Evangelio de la Eucaristía de hoy la petición de Santiago y Juan de un lugar de honor junto al Señor, justo después del anuncio de su Pasión. Santiago fue el primero de los apóstoles en beber el cáliz del Señor. Por eso, hemos traído esta tabla a nuestra contemplación, atribuida al flamenco Dieric o Dirk Bouts, que se conserva en Madeira. Está revestido con un manto rojo, que alude a su martirio, y porta en una mano el libro del Evangelio que anunció, mientras que la derecha sostiene el bordón típico de los peregrinos, propio de su iconografía.

miércoles, 24 de julio de 2013

Dieric Bouts. La recogida del maná


La recogida del maná. 1468. Dieric Bouts
Óleo sobre tabla. Medidas: 151 cm x 180 cm.
San Pedro de Lovaina. Bélgica.

El Señor dijo a Moisés: - «Yo haré llover pan del cielo: que el pueblo salga a recoger la ración de cada día; lo pondré a prueba a ver si guarda mi ley o no. El día sexto prepararán lo que hayan recogido, y será el doble de lo que recogen a diario.»

La liturgia nos propone en la primera lectura de hoy el texto del Éxodo en el que Dios alimenta al hambriento pueblo de Israel, que murmura torturado no sólo por el hambre, sino también por su desconfianza. Sobre esta escena, el célebre pintor flamenco Bouts elaboró esta tabla, que forma parte del Altar de la Última Cena. Los personajes visten los lujosos atuendos flamencos de la época.

Este milagro tiene un papel central en la historia del Éxodo: Dios alimentó a su pueblo, es decir, no sólo lo rescató de la esclavitud, sino que lo condujo y alimentó a través del desierto. Este antecedente fue empleado por Jesucristo, cuando se presentó a sí mismo como el verdadero pan del cielo, que alimenta a todo hombre que viene al mundo.