miércoles, 4 de octubre de 2017

Murillo. Visión de san Francisco en la Porciúncula

Visión de san Francisco en la Porciúncula. 1670.  Murillo
Óleo sobre lienzo. Medidas: 206 cm x 146 cm.
Museo del Prado. Madrid. España

Celebramos la memoria de san Francisco de Asís. Contemplamos un lienzo de Murillo, en el que se representa al santo teniendo una aparición de Jesucristo y la Virgen. Cuando San Francisco se encontraba orando en la capilla de la Porciúncula se le aparecieron Cristo y la Virgen. Las flores, los ángeles, las nubes y la luz son los instrumentos que utiliza Murillo para poner en contacto la realidad cotidiana con el espacio del milagro.

martes, 3 de octubre de 2017

Alonso Cano. San Francisco de Borja

San Francisco de Borja. 1626. Alonso Cano
Óleo sobre lienzo. Medidas: 186 cm x 120 cm.
Museo de Bellas Artes de Sevilla

Celebramos hoy la memoria de san Francisco de Borja. Fue uno de los jesuitas más influyentes en el desarrollo de la Compañía de Jesús. Perteneciente a la más alta nobleza, en cuanto descendiente de Fernando el Católico y del papa Alejandro VI de Borja, llegó a ser Virrey de Cataluña, pero supo renunciar al poder y a su dignidad, para seguir el camino de Jesús.

Contemplamos un retrato que de él realizó Alonso Cano..El santo, representado de cuerpo entero, es una figura de tamaño natural que aparece vistiendo el hábito negro de los jesuitas y contemplando con expresión mística y concentrada una calavera coronada que sostiene con su mano izquierda. Este atributo alude a su renuncia a las glorias terrenales. A sus pies tres capelos de cardenal que significan su renuncia a aceptar esta distinción por tres ocasiones. El monograma de los jesuitas, IHS, con tres clavos, aparece en la parte superior izquierda en un fondo de gloria. 

La figura del santo, de gran verticalidad, se recorta sobre un fondo oscuro del que emerge gracias a un estudiado juego de luces y sombras que, como en el caso de algunas obras de Francisco Zurbarán, confiere a la imagen valores escultóricos que lo aproximan también a la obra del escultor Juan Martínez Montañés, artista que realizó en la misma fecha una escultura del santo jesuita para la Casa Profesa de la Compañía de Jesús en Sevilla. La luz que incide directamente sobre la cabeza y las manos del santo intensifica el dramatismo expresivo de éste, lo que testifica una cierta reminiscencia de las fórmulas manieristas. La gama de negros y verdes oscuros dominan la composición. Las únicas notas de color vienen dadas por el rojo de los capelos y la luz amarillenta-dorada del monograma en la zona superior izquierda.

lunes, 2 de octubre de 2017

Giaquinto. La Magdalena penitente

La Magdalena penitente. 1750. Corrado Giaquinto
Óleo sobre lienzo. Medidas: 160 cm x 118 cm
The Metropolitan Museum of Art. Nueva York.

Celebramos la memoria de los santos ángeles custodios, los espíritus enviados por Dios para protegernos y guardarnos durante nuestra vida. Hemos escogido un lienzo de Corrado Giaquinto, en el que contemplamos, precisamente, a un ángel orientando a la Magdalena penitente hacia lo lato, es decir, inspirándola pensamientos divinos. Se le representa junto a la penitente, levantando el dedo hacia lo alto.

Nacido al norte de Bari, en Molfetta, Giaquinto fue alumno de Francesco Solimena y de Sebastiano Conca. Conoció una carrera internacional muy brillante, viajando mucho: fue así llamado a la corte de España entre 1753 y 1762 para realizar trabajos en los palacios reales de Madrid, del Escorial y de Aranjuez). Allí sería nombrado pintor de cámara, director general de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (diciembre de 1753) y director artístico de la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara.

domingo, 1 de octubre de 2017

Joos van Cleve. El Salvador

El Salvador. 1520. Atribuido a Joos van Cleve
Óleo sobre tabla. Medidas: 60 cm x 47 cm.
Museo del Prado. Madrid. España

Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús. Él, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el Nombre-sobre-todo-nombre; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

La segunda lectura de la Eucaristía de hoy nos propone el célebre canto del abajamiento y la exaltación de Cristo, contenido en la Carta de san Pablo a los Filipenses. Cristos se convierte no sólo en el anunciador del Reino de Dios sino él, en persona, el cumplimiento propio de dicho anuncio. Por eso, hemos escogido hoy un magnífico Cristo en majestad para ilustrar este cántico, atribuido al pintor flamenco Joos van Cleve, activo durante el Renacimiento especialmente en los países nórdicos.

La figura de Cristo como Salvador, en su majestad, es de menos de medio cuerpo, en actitud de bendecir. Tiene el mundo -con un paisaje- en la mano izquierda. Repite el modelo del Salvator Mundi del Museo del Louvre, pero la versión del Louvre presenta un modelado suave y un colorido cálido, propio de la primera versión. En la obra del Museo del Prado los colores y la luz son más fríos, el modelado es más duro y pulido. Los rasgos alargados y femeninos del Cristo recuerdan a Leonardo. Se trata de una pintura extraña en Joos van Cleve, pero existen paralelismos con los retratos tardíos por la técnica pastosa y realizar las manos con gran volumen.

sábado, 30 de septiembre de 2017

Zurbarán. San Jerónimo

San jerónimo. 1626. Francisco de Zurbarán
Óleo sobre lienzo. Medidas: 198 cm x 125 cm.
Museo de Bellas Artes de Sevilla

Celebramos la memoria de san Jerónimo, uno de los cuatro santos padres de la Iglesia latina. Vivió en la parte final del Imperio romano. Abrazó la vida monástica, que vivió como intenso esfuerzo por conocer y encarnar la palabra de Dios. A tal fin se retiró a Palestina, donde se entregó al estudio de la Biblia en sus distintos idiomas.

Aquí lo vemos en una representación de Zurbarán, pintada para el convento dominico de San Pablo de Sevilla. Zurbarán lo representa con sus dos atributos característicos: el ropaje rojo de cardenal, que abandonó para retirarse al desierto; y el libro en la mano, como símbolo de su estudio y traducción de la Biblia al latín, la llamada Vulgata. Destaca el dominio del color, típico de la técnica tenebrista de Zurbarán.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Piero della Francesca. San Miguel

Arcángel san Miguel.. 1469. Piero della Francesca
öleo sobre tabla. Medidas: 133 cm x 59 cm.
National Gallery. Londres

En este día celebra la iglesia la fiesta de los santos arcángeles. Por eso contemplamos esta tabla de Piero de la Francesca en la que se representa a san Miguel, con la espada en la mano pisando la serpiente. Se trata de una típica imagen renacentista, con un magnífico estudio anatómico y una belleza en el canon masculino que evoca la perfección clásica.

Piero della Francesca fue un pintor italiano del Quattrocento. Actualmente se le aprecia sobre todo como pintor especialista en frescos, pero en su época fue conocido también como un geómetra y matemático, maestro de la perspectiva y de la geometría euclidiana, temas en los que se concentró a partir del año 1470. Su pintura se caracterizó por su estilo sereno y el uso de las formas geométricas, particularmente en relación con la perspectiva y la luz. Es uno de los principales y fundamentales personajes del Renacimiento.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Juan Martínez Montañés. San Juan Bautista

San Juan Bautista. 1620-1630. Juan Martínez Montañés
Madera tallada y policromada. 154x75x70 cms
The Metropolitan Museum of Art. Nueva York.

En aquel tiempo, el virrey Herodes se enteró de lo que pasaba y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado, otros que había aparecido Elías, y otros que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas. Herodes se decía: «A Juan lo mandé decapitar yo. ¿Quién es éste de quien oigo semejantes cosas?» Y tenía ganas de ver a Jesús.

¿Quién es Jesús? Esta pregunta que se hace Herodes sigue latente en nuestro mundo. Entonces lo compararon con Juan el Bautista. Por eso, contemplamos hoy esta talla de Martínez Montañés (Alcalá la Real, Jaén, 1568 - Sevilla, 18 de junio de 1649). Su obra conserva la sobriedad clásica propia del Renacimiento, aunque aportando la profundidad de la escultura del Barroco. Se formó en Granada con Pablo de Rojas y completó su educación en Sevilla, donde se estableció para el resto de su vida, convirtiéndose en el máximo exponente de la escuela sevillana de imaginería.