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jueves, 19 de enero de 2017

Felipe Vigarny. El Salvador

El Salvador. Siglo XVI. Felipe Vigarny
Madera tallada y policromada
Catedral de Palencia

Jesús puede salvar definitivamente a los que por medio de él se acercan a Dios, porque vive siempre para interceder en su favor. Y tal convenía que fuese nuestro sumo sacerdote: santo, inocente, sin mancha, separado de los pecadores y encumbrado sobre el cielo.

Leemos en la Eucaristía de hoy este texto de la Carta a los Hebreos en que se presenta a Cristo como el sacerdote por medio del cual tenemos acceso a Dios. Por eso, hemos escogido para nuestra contemplación orante una de mis obras favoritas de la catedral de Palencia, el Salvador de Felipe Vigarny.

Felipe Bigarny o Vigarny, según las distintas grafías, fue unos de los escultores más prolíficos del renacimiento castellano. Oriundo de Borgoña, dejó en la nave del Evangelio de la Catedral de Palencia esta obra, tallada en madera de nogal dorada y policromada.,  que en principio estaba destinada al retablo del altar mayor, pero que luego fue sustituida por la de San Antolín. El paño de este retablo se atribuye a Diego de Siloé, y fue ejecutado en torno al año 1500.

La imagen nos muestra a Cristo en majestad, sedente, rodeado del Tetramorfos. En la mano izquierda sostiene el Señor un magníficos libro, que contiene su mensaje, y con la mano derecha bendice en la forma típicamente occidental, es decir, con los tres primeros dedos extendidos simbolizando la Trinidad, a diferencia de los orientales.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Tiziano. El Salvador de hortelano

El Salvador, de hortelano. 1553. Tiziano
Óleo sobre lienzo. Medidas: 68 cm x 62 cm.
Museo del Prado. Madrid

La fiesta que hoy celebramos de la Dedicación de la Basílica de Letrán recuerda que dicho templo está consagrado a Jesucristo, Salvador de los hombres. Por eso, hemos escogido una figura de menos de medio cuerpo, que representa a Jesucristo como Salvador de los Hombres. Se trata de un fragmento de un cuadro que tenía por tema el pasaje evangélico de la aparición de Cristo resucitado a María Magdalena (Noli me tangere).

El cuadro se pintó para María de Hungría y lo vio el embajador Francisco Vargas en el estudio de Tiziano en 1553. Al ser entregado en El Escorial el 15 de abril de 1574, no quedaba de la pintura más que este fragmento, cortado en 1566 por Juan Fernández de Navarrete El Mudo, por orden de Felipe II. La radiografía revela el mal estado en que quedó el lienzo, que entró en el Prado en 1839.

sábado, 28 de mayo de 2016

Joos van Cleve. Cristo, Salvador del mundo

Cristo, Salvador del mundo, 1516-1518. Joos van Cleve
Óleo sobre tabla, Medidas: 54 x 40 cm
Museo del Louvre. París

En aquel tiempo, Jesús y los discípulos volvieron a Jerusalén y, mientras paseaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos y le preguntaron: «¿Con qué autoridad haces esto? ¿Quién te ha dado semejante autoridad?»

A esta pregunta que formulan los sumos sacerdotes en el evangelio que leemos hoy, respondemos llenos de fe: Con la autoridad del Hijo de Dios, que le ha sido conferida por Dios Padre todopoderoso, como Salvador del mundo.

Joos van Cleve (1485-1541), también llamado Joos van Cleef, Joos van der Beke y Maestro de la Muerte de la Virgen, fue un pintor flamenco del Renacimiento en los países nórdicos. Miembro al parecer de una familia de artistas, pues el apellido Cleef se repite entre los pintores de Amberes, es poco lo que se conoce de su vida y de su carrera artística. Podría haber nacido en Cléveris (Cleve en alemán, Kleef en neerlandés), actualmente ciudad alemana pero en el siglo XVI en el ducado de Cleves, integrado política y culturalmente en los Países Bajos.

Debió de formarse con Jan Joest, con quien colaboró en las puertas del retablo de la iglesia de San Nicolás de Kalkar, en el Bajo Rin. De allí es posible que pasase a Brujas antes de instalarse en Amberes. Se dedicó al retrato y a la pintura religiosa, en ocasiones repitiendo sus composiciones de figuras abigarradas, fondos de arquitecturas renacentistas y venta fácil. La Muerte de la Virgen del Wallraf-Richartz Museum de Colonia, fechada en su marco en 1515 y firmada con monograma en una de las vidrieras que aparecen en la escena, sirvió de punto de partida para el reconocimiento de su estilo inicial y atribuirle así las obras que hasta entonces se habían venido asignando al Maestro de la Muerte de la Virgen.

lunes, 23 de mayo de 2016

Pedro Berruguete. Cristo Salvador del mundo

Cristo Salvador del mundo, 1501. Pedro Berruguete
Óleo sobre tabla.
Museo Camón Aznar. Zaragoza

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que en su gran misericordia, por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, nos ha hecho nacer de nuevo para una esperanza viva, para una herencia incorruptible, pura, imperecedera, que os está reservada en el cielo.

Este texto de la Primera Carta de San Pedro, que leemos en la Eucaristía de hoy, nos introduce en la contemplación de este magnífico Salvador de pedro Berruguete, pintado para la predela del retablo de la iglesia palentina de Guaza de Campos, que hoy se conserva en el Museo Camón Aznar de Zaragoza. 

El Señor, desnudo y cubierto con el manto púrpura regio, muestra las heridas de su Pasión tras la resurrección. Lleva en la mano la bola del mundo, sobre la que se yergue la Cruz como bandera victoriosa. El fondo es dorado, al estilo bizantino, propio de la etapa del pintor previa a su paso por Italia.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Tiziano. El Salvador de hortelano

El Salvador, de hortelano. 1553. Tiziano
Óleo sobre lienzo. Medidas: 68 cm x 62 cm.
Museo del Prado. Madrid

La fiesta que hoy celebramos de la Dedicación de la Basílica de Letrán recuerda que dicho templo está consagrado a Jesucristo, Salvador de los hombres. Por eso, hemos escogido una figura de menos de medio cuerpo, que representa a Jesucristo como Salvador de los Hombres. Se trata de un fragmento de un cuadro que tenía por tema el pasaje evangélico de la aparición de Cristo resucitado a María Magdalena (Noli me tangere).

El cuadro se pintó para María de Hungría y lo vio el embajador Francisco Vargas en el estudio de Tiziano en 1553. Al ser entregado en El Escorial el 15 de abril de 1574, no quedaba de la pintura más que este fragmento, cortado en 1566 por Juan Fernández de Navarrete El Mudo, por orden de Felipe II. La radiografía revela el mal estado en que quedó el lienzo, que entró en el Prado en 1839.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Taller de Hans Memling. Salvator Mundi

Salvator mundi. 1475-1499. Taller de Hans Memling
Óleo sobre tabla. Medidas: 27 cm x 20 cm.
Museo Metropolitano de Nueva York

No creáis que he venido a abolir la Ley y los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. Os aseguro que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la Ley. El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos.

Si Israel recibió por medio de Moisés la Ley, fue su mismo autor, Dios en la persona del hijo encarnado en nuestro Señor Jesucristo, quien vino a llevarla a su plenitud con el poder de su divinidad.

Esta divinidad del Señor manifestada en su humanidad es lo que nos intenta transmitir la iconografía del Salvator Mundi, el Salvador del mundo. Contemplamos una tabla procedente del taller de Hans Memling, en la que aparece Cristo con un signo regio (la esfera del mundo), coronada por su cruz, y con la mano derecha bendiciendo.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Tiziano. El Salvador de hortelano

El Salvador, de hortelano. 1553. Tiziano
Óleo sobre lienzo. Medidas: 68 cm x 62 cm.
Museo del Prado. Madrid

La fiesta que hoy celebramos de la Dedicación de la Basílica de Letrán recuerda que dicho templo está consagrado a Jesucristo, Salvador de los hombres. Por eso, hemos escogido una figura de menos de medio cuerpo, que representa a Jesucristo como Salvador de los Hombres. Se trata de un fragmento de un cuadro que tenía por tema el pasaje evangélico de la aparición de Cristo resucitado a María Magdalena (Noli me tangere).

El cuadro se pintó para María de Hungría y lo vio el embajador Francisco Vargas en el estudio de Tiziano en 1553. Al ser entregado en El Escorial el 15 de abril de 1574, no quedaba de la pintura más que este fragmento, cortado en 1566 por Juan Fernández de Navarrete El Mudo, por orden de Felipe II. La radiografía revela el mal estado en que quedó el lienzo, que entró en el Prado en 1839.

martes, 27 de mayo de 2014

Zurbarán. El Salvador bendiciendo.

El Salvador bendiciendo. 1638. Francisco de Zurbarán
Óleo sobre lienzo. Medidas: 100cm x 72cm.
Museo del Prado. Madrid.

Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Defensor. En cambio, si me voy, os lo enviaré. Y cuando venga, dejará convicto al mundo con la prueba de un pecado, de una justicia, de una condena. De un pecado, porque no creen en mí; de una justicia, porque me voy al Padre, y no me veréis; de una condena, porque el Príncipe de este mundo está condenado.

Los últimos días de Pascua suenan a despedida en la Liturgia. El Señor, después de la Resurrección, dejó a sus discípulos. Los dejó, pero no nos abandonó, pues nos dejó su Espíritu Santo. Pero, desde entonces, su sacratísima humanidad no nos ha acompañado físicamente, como lo hizo en Israel durante aquellos treinta y tres años. Su bendición, con todo, guía y orienta a la Iglesia en su camino a través de la historia.

Esto es lo que quiso mostrar Zurbarán en la obra que hoy contemplamos. Cristo bendice el mundo, sobre el que se paso su mano, sujetando la Cruz que, como signo de triunfo, se levanta sobre el globo terrestre. Se trata de una obra de devoción, que muestra la confianza creyentes en el Señor, que nos ha prometido no dejarnos solos. Me parece una magnífica expresión de la fe cristiana.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Leonardo de Carrión. Cristo Salvador

Cristo Salvador. 1553.  Leonardo de Carrión
Papelón y madera tallada y policromada. Medidas  102x75x19 cm
Museo Nacional de Escultura de Valladolid

El origen de esta singular obra hay que encontrarlo en uno de los extinguidos conventos de la villa de Medina del Campo, el de las Agustinas Recoletas, en cuyo inventario desamortizador de 1845 se registra una entrada que consigna "una medalla de cuatro cuartas por tres con el Salvador de medio cuerpo y cuatro ángeles". Aunque es seguro que la pieza tuviera mayores dimensiones, no habría de diferir mucho del aspecto que ahora presenta, recuperada su condición original tras reciente restauración, que permite observar el trabajo del soporte y la calidad de la policromía final.

El empleo del material llamado papelón, consistente en cartones y telas encolados con los que se modelaba una figura posteriormente policromada, consiguió obtener el mismo aspecto de la madera pero con menor coste. Sin embargo poco se sabe sobre el proceso técnico y al hecho del encargo de piezas realizadas en su mayor parte con estos materiales, tal vez porque la humilde condición de la tarea hacía innecesaria la formalización de un contrato para llevarla a cabo. 

La configuración de este relieve encaja con los principios estilísticos detectados en la obra del escultor Leonardo de Carrión, activo entre los centros de Valladolid y Medina del Campo. Gruesos mechones de cabello, rostro ovalado, ojos grandes y serenidad en el objeto final, se unen a una suavidad de la expresión que delata un paso más en los logros figurativos percibidos en su obra documentada.

El dominio ejercido en la plasticidad del material aumenta las posibilidades ofrecidas por el relieve. El plegado menudo de la túnica o la caída del manto aprovechan la condición textil del soporte para revelarse como trasunto fiel de la realidad, mientras que el grupo de los angelitos de la parte superior, produciendo un elegante rompimiento de gloria, son prueba de la asimilación de postulados renacentistas. El rostro, a pesar del nimbo crucífero y de su distinción sagrada, se trata como un idealizado retrato de inquietante belleza, con un giro amable y una expresión dulce que tiene innumerables precedentes en el mundo de la estampa.